Chivas rechazó las dos primeras ofertas del Olympiacos por Armando “Hormiga” González, al considerar que las cifras están lejos de su valoración. El club griego mantiene un interés real, pero Guadalajara no contempla liberar a su delantero sin una propuesta cercana a 10 millones de dólares por entre 70 y 80 por ciento de sus derechos federativos.

Una negociación abierta, no una salida inminente
La operación sigue abierta, aunque sin acuerdo. La cláusula del atacante asciende a 15 millones de dólares, pero la directiva rojiblanca aceptaría reducir esa referencia si conserva una participación relevante en una futura venta europea. La exigencia refleja una apuesta por proteger el valor de un canterano en un mercado donde los delanteros jóvenes y con proyección tienen alta demanda.
La negociación ya impactó en la cancha. Gabriel Milito dejó a González en la banca ante Santos Laguna al interpretar que el jugador está concentrado en la posibilidad de emigrar a Europa. El técnico aclaró que no se trató de una decisión física ni táctica, sino de una medida para evitar exponerlo mientras se define su futuro.
Chivas ha dialogado con el futbolista, su padre y su representante para fijar las condiciones de una eventual transferencia. El mensaje institucional es claro: la puerta a Europa no está cerrada, pero Olympiacos deberá mejorar sustancialmente su oferta para transformar el interés en un traspaso.
