Luego de que la Comisión Disciplinaria de la Federación Peruana de Fútbol impusiera una suspensión de un año a Horacio Melgarejo por sus declaraciones posteriores al encuentro ante ADT correspondiente a la Copa de la Liga, la directiva de Cienciano optó por mantener intacto el proyecto técnico del entrenador argentino. La medida disciplinaria no alteró la confianza institucional en el estratega ni en su cuerpo técnico, cuyo vínculo contractual permanece vigente hasta el cierre de la temporada actual.
Contexto de la sanción y reacción inicial
La sanción se originó tras las expresiones de Melgarejo emitidas al término del partido contra ADT, en el que el técnico cuestionó decisiones arbitrales y aspectos organizativos del torneo. La Comisión Disciplinaria consideró que tales manifestaciones infringían el reglamento de la Federación Peruana de Fútbol, aplicando la pena máxima contemplada para este tipo de faltas. El club cusqueño, sin embargo, evaluó que la resolución no modifica los objetivos deportivos trazados desde la llegada del argentino y decidió continuar con el plan establecido.
La institución ratificó públicamente su apoyo al comando técnico completo. Esta postura refleja una evaluación interna que prioriza la continuidad del trabajo iniciado en el presente año, pese a la imposibilidad de que Melgarejo ocupe el banco de suplentes en los torneos locales mientras dure la sanción.
Medidas adoptadas para los partidos oficiales
Con la suspensión ya efectiva, Cienciano designó a Cristian Ruggeri, integrante del cuerpo técnico, como responsable de dirigir al equipo en los encuentros de la Liga 1. Ruggeri asumirá las funciones en el área técnica durante las jornadas que correspondan mientras Melgarejo cumple el castigo. Esta designación busca preservar la coherencia táctica y la metodología de trabajo ya implementada por el entrenador principal.

El club también formalizó una apelación ante las instancias superiores de la Federación Peruana de Fútbol. El objetivo de este recurso es obtener una reducción de la sanción que permita la reincorporación anticipada de Melgarejo al banquillo. La apelación se presentó de manera inmediata tras conocerse la resolución original, en un intento por mitigar el impacto en el calendario restante.
Calendario exigente y proyección del proyecto
La decisión de mantener al cuerpo técnico coincide con una etapa particularmente demandante para Cienciano. El equipo disputa la segunda fase de la Liga 1 y participa en los playoffs de la Copa Sudamericana, donde enfrenta a Lanús en la siguiente ronda. La continuidad del esquema de trabajo responde a la necesidad de evitar interrupciones en la preparación de estos compromisos.
El contrato de Melgarejo y su equipo técnico se extiende hasta diciembre de la presente temporada. Esta vigencia contractual proporciona el marco legal que respalda la permanencia del argentino, independientemente de la sanción impuesta por la Federación. La directiva cusqueña considera que los resultados obtenidos hasta la fecha justifican la preservación del rumbo trazado.
Implicancias para el cuerpo técnico y el club
La designación de Ruggeri como director interino en el campo no implica modificaciones en la estructura del comando técnico. El asistente mantendrá las líneas de juego y los criterios de preparación establecidos por Melgarejo, quien continuará ejerciendo funciones de planificación y análisis desde fuera del estadio durante los partidos locales. Esta división de responsabilidades busca minimizar alteraciones en el rendimiento colectivo.
La apelación presentada por el club introduce un elemento de incertidumbre sobre la duración efectiva de la sanción. Dependiendo del resultado del recurso, Melgarejo podría recuperar su lugar en el banquillo antes de lo previsto o completar el año de suspensión. Mientras tanto, la institución prioriza la estabilidad interna y la preparación de los encuentros pendientes en ambos torneos.
El episodio refleja la tensión habitual entre las sanciones disciplinarias federativas y las decisiones de los clubes cuando estas afectan directamente la continuidad de un proyecto técnico. Cienciano optó por una respuesta que privilegia la permanencia del personal ya contratado y la apelación como vía institucional para modificar la resolución inicial.
