Badajoz, Sevilla, Madrid y Klagenfurt marcan las cuatro etapas de Alexis Ciria, el extremo de 18 años que en seis meses ha alterado la dinámica de Valdebebas. Llegado en enero, debutó con el Castilla, marcó en su primera titularidad, levantó la Youth League y ante la Fiorentina anotó el gol que abrió la puerta del primer equipo. Mourinho ha señalado que le dará minutos porque la temporada es larga y su desparpajo encaja en el perfil de canterano que el portugués valora.

El pacense se preparó con un solo descanso de siete días tras la temporada pasada y contrató al preparador David de la Hera, quien ya trabajó con Fabián Ruiz y Pedro Porro. Esa disciplina le permitió aprovechar la ausencia de Vinicius en pretemporada y convertir el gol contra la Fiorentina en un punto de inflexión personal y contractual. El Madrid deberá pagar 120.000 euros al Sevilla si Ciria disputa al menos 45 minutos oficiales y 1,2 millones si alcanza diez encuentros con ese mínimo.
La hoja de ruta del club sitúa su titularidad habitual en el Castilla, pero reserva apariciones puntuales con el primer equipo. Ciria ha interiorizado la exigencia de Mourinho y mantiene la misma naturalidad que mostró tras el partido en Austria, cuando regaló su camiseta a Álex Jiménez. El padre, Manuel, ha sido el ancla emocional que le recuerda el origen y el sacrificio diario de 420 kilómetros durante su etapa en Sevilla. Con progresión sostenida, el Madrid dispondrá de un activo de bajo coste que ya ha demostrado capacidad para competir en el nivel superior.
