Arturo Coello y Agustín Tapia alcanzaron su vigésima séptima final consecutiva al superar en semifinales a Paquito Navarro y Martín Di Nenno por 6-4 y 6-3. La pareja número uno del mundo mantiene una hegemonía que ya marca época en el circuito, con una solidez que convierte cada torneo en un ejercicio de control y precisión. Su capacidad para neutralizar rivales de alto nivel sigue siendo el principal argumento de su dominio.

En el otro lado de la final, Juan Lebrón y Leo Augsburger remontaron ante Ale Galán y Fede Chingotto en un duelo de casi dos horas y media. Tras perder el primer set por 6-2, el dúo argentino-español impuso su nivel en el segundo y decidió el partido en un tie-break salvado con acierto. El encuentro pone de relieve el cambio de alianzas en el pádel élite: dos exdominadores del ranking ahora compiten por el segundo título de la temporada, mientras Coello y Tapia defienden su condición de invencibles.
