Franco Colapinto llegó al Gran Premio de Bélgica con la camiseta de la selección argentina y una bandera que une a Messi y Maradona, mientras su país disputa la final del Mundial 2026. El gesto, realizado antes de subirse al Alpine en Spa-Francorchamps, refuerza el vínculo emocional entre el piloto y los aficionados en un momento de máxima expectación nacional.

En pista, Colapinto partirá desde la undécima posición tras ganar dos lugares por sanciones ajenas. Sin embargo, el argentino advirtió que el Alpine no mejoró respecto al viernes y que el rendimiento incluso retrocedió. En un circuito tan impredecible como Spa, donde el clima y las estrategias suelen alterar el orden, su objetivo se reduce a aprovechar cualquier hueco para regresar a los puntos y mantener el impulso de Silverstone. El apoyo visible de la hinchada argentina podría actuar como factor intangible en una carrera donde la constancia mental resulta tan decisiva como la velocidad del monoplaza.
