Inglaterra perdió 2-1 ante Argentina en las semifinales del Mundial 2026 y quedó fuera de la final contra España. Anthony Gordon abrió el marcador en el segundo tiempo, pero el repliegue ordenado por Thomas Tuchel cedió el control a Lionel Messi y permitió la remontada argentina en los minutos finales.
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Ashley Cole, exlateral y leyenda del fútbol inglés, responsabilizó directamente al entrenador por actuar con temor. Sus cambios y la instrucción de sentarse atrás entregaron la posesión a Argentina, una decisión que Cole calificó de suicidio táctico. El exjugador también criticó a los futbolistas por desaparecer cuando el rival aumentó la intensidad, lo que provocó un derrumbe colectivo.
El análisis de Cole expone un problema estructural: Inglaterra cuenta con talento suficiente para competir, pero carece de la mentalidad necesaria para cerrar partidos decisivos. El colapso no se explica por fatiga ni por errores arbitrales, sino por una decisión consciente de proteger en lugar de atacar, lo que confirma una fragilidad repetida en fases eliminatorias.
Esta eliminación obliga a replantear tanto el liderazgo técnico como la preparación psicológica del equipo. Sin cambios profundos en la gestión del momento clave, el potencial de la selección seguirá limitado a semifinales.
