Un título que rompe una espera de nueve años
Colombia se consagró campeona del Sudamericano Sub-16 femenino de tenis tras vencer 2-1 a Brasil en la final disputada en las canchas de polvo de ladrillo del América Tenis Club de Bogotá. El resultado le devuelve al país un título que no conseguía desde 2017 y confirma el peso de una generación que respondió en casa, en un torneo donde la presión del local suele exigir más que talento: exige consistencia, manejo de la serie y capacidad para cerrar partidos decisivos.
La victoria tiene una lectura que va más allá del marcador inmediato. Colombia no solo levantó el trofeo, sino que también aseguró su clasificación a la Billie Jean King Cup Jr. de noviembre en El Cairo, un paso que amplía el valor competitivo del triunfo y proyecta a este grupo hacia un escenario internacional de mayor exigencia. En un deporte donde las categorías juveniles funcionan como un termómetro del relevo, este resultado ofrece una señal clara sobre la profundidad del semillero nacional.

La final se resolvió en el dobles
La serie ante Brasil se mantuvo abierta hasta el último punto. Emanuela Lares abrió el camino para el equipo colombiano al superar a Nathalia Pontes Tourinho por 4-2 y 4-1, un triunfo que dio a las locales la ventaja inicial y puso el duelo en el terreno esperado por la delegación anfitriona. Después, María Eduarda Carbone igualó la confrontación al imponerse a Alicia Londoño por 4-5(4), 4-0 y 4-2, en el único tropiezo de Colombia en la jornada decisiva.
El título quedó definido en el dobles, donde Lares y Londoño sostuvieron el mejor cierre del equipo para derrotar a Pontes Tourinho y Carbone por 4-2 y 5-4(2). Ese desenlace refleja una constante en torneos de esta categoría: cuando la serie está equilibrada, la fortaleza emocional y la coordinación en dobles suelen inclinar la balanza. Colombia respondió en ese escenario con precisión y dejó sin margen a Brasil en el punto definitivo.
Una campaña construida desde el round robin
El camino colombiano también fue sólido antes de la final. Integradas en el Grupo B del round robin, las jugadoras anfitrionas vencieron 3-0 a Venezuela, Ecuador y Uruguay, y luego superaron 2-0 a Perú para quedarse con el primer lugar de la zona y avanzar a semifinales con autoridad. En la ronda de las cuatro mejores, el equipo derrotó 2-0 a Paraguay, resultado que selló el pase al Mundial juvenil de noviembre y dejó al grupo a un partido del título regional.
La nómina campeona contó además con Sara Lozano, quien ingresó a última hora en reemplazo de Laura Villamil, baja por inconvenientes físicos. El equipo fue dirigido por el capitán Carlos Salamanca, cuya gestión debió resolver no solo la exigencia deportiva, sino también un cambio de último momento en la plantilla. La capacidad de adaptación terminó siendo uno de los rasgos del campeonato colombiano, que cerró el torneo con estabilidad pese a esa modificación.
El antecedente de 2017 y el valor del logro
Colombia vuelve a celebrar este título nueve años después de su anterior conquista, conseguida en 2017 con una formación integrada por María Camila Osorio, Jessica Plazas y Lina Sáchica, bajo la capitana Catalina Castaño, también en Bogotá y en el mismo escenario del América Tenis Club. La coincidencia de sede añade contexto histórico al triunfo actual: el país repite éxito en una plaza que ya había servido como punto de partida para una generación que después tuvo recorrido en el circuito profesional.
El hecho de alcanzar por decimocuarta vez la fase mundial de la Billie Jean King Cup Jr. confirma que Colombia ha sostenido, con altibajos, una presencia regular en la élite juvenil del continente. El país compitió por primera vez en 1991 y luego estuvo en las ediciones de 1992, 1994, 1995, 1996, 2000, 2001, 2008, 2013, 2015, 2017, 2022 y 2023. En esa continuidad se juega buena parte del valor estructural de este título: no es solo una copa, sino una nueva oportunidad para convertir rendimiento juvenil en proyección internacional.
La rama masculina cerró séptima
En la competencia masculina, Colombia finalizó en la séptima posición luego de vencer 2-1 a Paraguay. Rodrigo Oya adelantó a los paraguayos con triunfo sobre Jhonatan Sarmiento por 6-4 y 6-0, pero Alex Pérez igualó la serie al derrotar a Facundo Moreira por 7-6(5) y 6-3. En el dobles, Sarmiento y Pérez sellaron la victoria colombiana al imponerse a Tomás y Facundo Moreira por 7-5, 3-6 y 10-7.
El conjunto masculino también tuvo a Samuel Pedraza y estuvo capitaneado por Carlos Núñez. Aunque el cierre quedó lejos de la pelea por el título, el séptimo lugar completa el panorama de una participación colombiana con resultados diferenciados en ambas ramas: oro en mujeres, una posición intermedia en hombres y, sobre todo, una nueva generación que ya dejó evidencia competitiva en el circuito sudamericano.
