El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, confirmó de manera oficial que la Copa del Mundo de 2030 se disputará con 64 selecciones. La decisión se dio a conocer a través de sus redes sociales el 20 de julio de 2026 y marca un regreso al formato ampliado que ya se había utilizado en ediciones anteriores del torneo.
Detalles de la confirmación
En su publicación, Domínguez señaló que el torneo se celebrará “en casa” para Sudamérica y que representará una oportunidad para el fútbol regional al conmemorar el centenario de la primera Copa del Mundo. El mensaje incluyó la lista de sedes: Uruguay, Argentina, Paraguay, España, Portugal y Marruecos. Con esta configuración, el número de plazas aumentará de 48 a 64 equipos.

La medida busca equilibrar la participación de confederaciones que históricamente han tenido menor representación. La FIFA ya había aprobado la ampliación a 48 equipos para el Mundial de 2026, pero el regreso a 64 plazas para 2030 responde a la necesidad de incluir a más selecciones de África, Asia y Oceanía sin reducir las cuotas de las confederaciones europeas y sudamericanas.
Antecedentes del formato ampliado
El Mundial de 1998 fue el primero en contar con 32 equipos. Desde entonces, la FIFA ha evaluado distintas propuestas para aumentar la participación. La edición de 2026 mantendrá el formato de 48 equipos, mientras que 2030 volverá al número de 64. Esta alternancia responde a criterios logísticos y comerciales que varían según el número de sedes y la duración del torneo.
Los organizadores destacan que el centenario del torneo justifica una estructura más inclusiva. La presencia de tres países sudamericanos como coanfitriones principales añade un componente simbólico que la Conmebol ha impulsado desde el inicio del proceso de candidatura.
Repercusiones para las confederaciones
El aumento a 64 equipos permitirá que cada confederación reciba al menos una plaza adicional en comparación con el ciclo actual. La Conmebol, por ejemplo, podría contar con hasta seis representantes directos, mientras que la CAF y la AFC verían incrementadas sus cuotas de manera proporcional. Las federaciones europeas mantendrán su peso relativo, aunque la UEFA ha manifestado que estudiará el calendario de clasificación para evitar sobrecarga de partidos.
Organismos como la AFC y la Concacaf han expresado apoyo preliminar a la medida, señalando que favorece el desarrollo de selecciones emergentes. Sin embargo, algunas federaciones europeas han pedido garantías sobre la calidad de los partidos y la duración total del torneo.
Aspectos logísticos y de calendario
La distribución de partidos entre seis países requiere una planificación detallada de infraestructuras y transporte. Las sedes sudamericanas concentrarán la fase inicial, mientras que los encuentros de eliminación directa se alternarán entre Europa y África. La FIFA prevé que el torneo dure aproximadamente 39 días, un período similar al de ediciones anteriores con 32 equipos.
El calendario de eliminatorias comenzará en 2027 y se extenderá hasta 2029. Las confederaciones ya trabajan en formatos de clasificación que permitan absorber el mayor número de participantes sin afectar las competiciones regionales existentes.
La decisión de ampliar el torneo también influye en los derechos de transmisión y patrocinio. Las cadenas y plataformas que adquieran los derechos contarán con más partidos, lo que podría incrementar los ingresos globales del evento. Al mismo tiempo, las federaciones participantes recibirán mayores compensaciones por su presencia en la fase final.
