Eduardo Coudet tomó distancia de la creciente polémica arbitral que rodea a River pese a que el equipo volvió al triunfo ante Argentinos Juniors. El Millonario se impuso por 2-0 en el Monumental y dejó atrás una serie de derrotas en el Torneo Clausura, pero el partido volvió a quedar marcado por una decisión que el árbitro Facundo Tello no tomó en primera instancia.
Un penal que cambió el partido
Con River en ventaja, Ángel Correa ingresó al área y Gabriel Florentín le dio un pisotón cuando intentaba quitarle la pelota. Tello dejó seguir la acción, aunque la infracción fue advertida por el VAR y el árbitro revisó la repetición antes de sancionar el penal. Correa convirtió desde los doce pasos y estableció el resultado definitivo.

Consultado por la actuación de Tello, Coudet respondió con cautela: “Estamos un poquito con la locura. No la leyó, llamó bien el VAR y se corrigió. A mí, sinceramente, no quiero opinar más de un montón de cosas”. El entrenador eligió concentrarse en el rendimiento colectivo y destacó que cuenta con un plantel amplio para sostener la recuperación deportiva.
La respuesta se produjo en un contexto de fuerte malestar institucional. El presidente Stefano Di Carlo había denunciado que River fue perjudicado en sus últimos cinco partidos, aludiendo especialmente al penal no cobrado por Andrés Gariano contra Ángel Correa frente a Tigre. Sus declaraciones elevaron la tensión con la Asociación del Fútbol Argentino y reflejaron que, para la dirigencia, el problema ya no se reduce a un error aislado.
El episodio ante Argentinos refuerza esa lectura: aunque el VAR corrigió la decisión y evitó una incidencia determinante en el marcador, la demora de Tello volvió a alimentar las dudas sobre el arbitraje. Coudet prefirió no profundizar, mientras River intenta aprovechar la victoria para recuperar estabilidad y mantener el foco en la competencia.
