La derrota de River Plate por 1-0 ante Rosario Central agravó la crisis deportiva del equipo, pero no provocó, por ahora, una ruptura entre Eduardo Coudet y el plantel. Luego del partido disputado en el estadio Monumental, el entrenador reunió a sus jugadores y dejó un mensaje que fue interpretado como una ratificación de su intención de continuar: “Tenemos que darlo vuelta y hay con qué”.

Respaldo interno ante una racha crítica
La frase reflejó confianza en la capacidad del grupo para revertir el momento y, al mismo tiempo, buscó contener las versiones sobre una posible renuncia. Las especulaciones habían aumentado después de que Coudet no ofreciera la conferencia de prensa posterior al encuentro, una decisión acordada previamente con los futbolistas.
El contexto, sin embargo, resulta cada vez más exigente. River fue eliminado de la Copa Argentina por Aldosivi y perdió de manera consecutiva frente a Barracas Central, Gimnasia y Rosario Central durante el inicio del Torneo Clausura. Además, cayó ante Belgrano de Córdoba en la final del Torneo Apertura. La sucesión de resultados expone un problema que excede un partido puntual y pone bajo presión tanto el funcionamiento del equipo como la conducción técnica.
El malestar también alcanzó a las tribunas del Monumental. Tras la derrota, un grupo de hinchas cuestionó a la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo y reclamó el regreso de Ramón Díaz. El reclamo muestra que la crisis ya tiene una dimensión institucional, aunque todavía no se traduce en una decisión concreta sobre el entrenador.
Según informó el periodista Juan Cortese, la dirigencia mantiene su respaldo a Coudet porque considera que el plantel aún está en formación. Por ahora, River no evalúa cambiar de técnico, incluso si el entrenador llegara a poner su cargo a disposición. La continuidad dependerá, en adelante, de que el mensaje de confianza encuentre una respuesta inmediata en el campo y en los resultados.
