Eduardo Coudet protagonizó el momento más tenso de la conferencia de prensa posterior a la victoria de River por 2-0 frente a Argentinos Juniors. El entrenador reaccionó con firmeza ante la pregunta de un periodista que le consultó si había afrontado con “cierta liviandad” la seguidilla de derrotas y la caída en la final del Torneo Apertura.
“No lo digo con ninguna liviandad, no te equivoques”, respondió Coudet. La frase marcó el tono del intercambio y dejó expuesta la molestia del técnico, quien buscó rechazar cualquier interpretación que sugiriera indiferencia o falta de autocrítica frente a los últimos resultados adversos del equipo.
Una respuesta directa en plena conferencia
Después de la victoria ante Argentinos Juniors, el entrenador sostuvo que conoce con precisión el nivel de responsabilidad que implica ocupar el cargo en River. “Sé muy bien en el lugar donde estoy, sé las consecuencias y las asumí. Pongo la cabeza yo y siempre la voy a poner yo”, afirmó ante los medios.
La declaración reflejó una postura de respaldo personal a sus decisiones, pero también una aceptación explícita de la presión que acompaña a la conducción del equipo. Coudet no negó la relevancia de las derrotas recientes ni la repercusión de la final perdida; por el contrario, aseguró que asume directamente las consecuencias deportivas y públicas de ese recorrido.

El cruce se produjo en un contexto en el que River necesitaba recuperar estabilidad después de una serie de resultados negativos. El triunfo por 2-0 ante Argentinos Juniors permitió al equipo volver a sumar de a tres y ofreció una respuesta en el campo, aunque la conferencia mostró que las preguntas sobre el rendimiento previo y la derrota en la definición del Torneo Apertura continúan ocupando un lugar central en el debate alrededor del plantel.
“Puse mi cabeza arriba de la mesa”
En otro tramo de la conferencia, Coudet recordó lo sucedido luego del encuentro anterior y reforzó la idea de que no se mantuvo al margen de la crisis deportiva. “Puse mi cabeza arriba de la mesa el partido pasado”, expresó, en referencia al grado de exposición que, según su propia interpretación, asumió tras aquel resultado.
Con esa afirmación, el entrenador intentó dejar en claro que sus declaraciones y decisiones no estuvieron desligadas de la situación del equipo. La secuencia también evidenció una diferencia entre la valoración del técnico sobre su propia conducta y la percepción planteada en la pregunta periodística: mientras el cronista habló de una posible actitud liviana, Coudet sostuvo que su postura había sido responsable y consciente de la gravedad del momento.
El intercambio no derivó en una discusión prolongada, pero la respuesta del técnico fue contundente. Su tono aumentó la tensión de una conferencia que, hasta entonces, se desarrollaba alrededor del análisis del partido y de la recuperación futbolística conseguida frente a Argentinos Juniors.
La presión que implica dirigir a River
Coudet también apeló a su experiencia en el fútbol para explicar su reacción. “Llevo muchos años en esto”, señaló, antes de remarcar que conoce las exigencias vinculadas con dirigir a un club de la dimensión de River. La referencia buscó ubicar sus palabras dentro de una trayectoria profesional y de un conocimiento previo sobre la presión que generan los malos resultados en instituciones de alta exposición.
El entrenador se definió como una persona respetuosa, aunque cerró su intervención con una frase de fuerte impacto: “Soy respetuoso, pero no boludo”. La expresión condensó su disconformidad con el enfoque de la consulta y funcionó como el punto culminante del cruce con el periodista.
Más allá del episodio verbal, la victoria ante Argentinos Juniors constituye el dato deportivo principal de la jornada. El resultado le permitió a River interrumpir la dinámica negativa y trasladar parte de la discusión hacia el desempeño mostrado en el campo. Sin embargo, el antecedente de la final perdida y la seguidilla de derrotas siguen formando parte del contexto que condiciona cualquier evaluación sobre el presente del equipo.
La conferencia dejó, así, dos lecturas complementarias. Por un lado, Coudet defendió con claridad su compromiso y asumió públicamente la responsabilidad por el rumbo del conjunto. Por otro, la intensidad de su respuesta confirmó que las dudas sobre la gestión y los resultados recientes continúan siendo un asunto sensible en el entorno de River. El próximo tramo de la temporada determinará si el triunfo frente a Argentinos Juniors representa un cambio sostenido o apenas un alivio dentro de un proceso todavía bajo observación.
