Cruz Azul comenzó la defensa de su corona en el Apertura 2026 con una remontada que reafirma su capacidad para superar momentos adversos. El equipo celeste venció 3-2 al Atlético de San Luis en el estadio Alfonso Lastras el 17 de julio, en un encuentro donde la historia reciente de la institución parecía repetirse hasta que la intervención del VAR y la determinación de sus jugadores cambiaron el rumbo. Esta victoria mantiene intacto el invicto del estratega Joel Huiqui, quien desde su llegada al club acumula seis triunfos y dos empates.
Ceremonia previa y contexto emocional
Antes del silbato inicial, el Atlético de San Luis rindió un homenaje a su delantero João Pedro, quien sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y permanecerá fuera todo el torneo. Los jugadores potosinos saltaron al campo con una playera que llevaba la leyenda “Fuerza”. En un gesto de deportividad, el conjunto local también formó un pasillo de honor para los vigentes campeones, reconociendo el título obtenido en el Clausura 2026. Estos detalles añadieron una capa emocional al encuentro sin alterar su carácter competitivo.
La Máquina, consciente de su pasado marcado por las denominadas “Cruzazuleadas”, evitó repetir errores de concentración que en otras temporadas le costaron puntos valiosos. El partido evidenció mejoras en la respuesta ante la adversidad, un aspecto que los analistas han señalado como clave para consolidar el proyecto de Huiqui.
Desarrollo del primer tiempo
Cruz Azul generó la primera oportunidad clara cuando Carlos Rodríguez envió un centro preciso que Christian Ebere no pudo definir. San Luis respondió con velocidad en los contragolpes. Sébastien Salles-Lamonge probó desde larga distancia y Rafa Llorente obligó a Kevin Mier a realizar una intervención notable. David Rodríguez también dispuso de una ocasión clara, aunque su remate careció de potencia. Los celestes cerraron la primera mitad con dos acciones destacadas originadas en los pies de Carlos Rotondi: un disparo detenido por Andrés Sánchez y un remate que impactó en el travesaño.

El vendaval potosino al inicio del complemento
El segundo tiempo comenzó con un ritmo completamente distinto. En apenas cincuenta segundos, San Luis logró el 1-0 gracias a una jugada de segunda oportunidad culminada por Salles-Lamonge. Poco después, al minuto 50, Rafa Llorente amplió la ventaja al 2-0 tras un control hábil y un mano a mano resuelto con precisión. La ventaja parecía cómoda para los locales, pero la dinámica cambió radicalmente cuando el VAR intervino.
Intervención del VAR y reacción celeste
Salles-Lamonge cometió una falta sobre José Paradela. Tras revisar las imágenes, el árbitro Adonai Escobedo señaló penalti. Gabriel Fernández, conocido como “El Toro”, convirtió el 2-1 al minuto 63. Este gol inyectó confianza en Cruz Azul, que pasó a presionar con mayor intensidad. La igualdad llegó al minuto 81 por mediación de Jérémie Márquez, quien definió tras un centro de Luka Romero. El partido entró en una fase donde los celestes controlaron el ritmo y buscaron el golpe definitivo.
Gol de la victoria en el tiempo añadido
En el tiempo de compensación, Márquez anotó su doblete con un disparo cruzado que definió el 2-3 final. La victoria permite a Cruz Azul sumar tres puntos de oro en su debut y refuerza la idea de que el equipo ha aprendido a cerrar partidos en los instantes decisivos. San Luis, por su parte, mostró solidez en la primera mitad y capacidad de reacción, aunque la falta de respuestas en los últimos minutos evidenció limitaciones en la plantilla tras la baja de João Pedro.
El resultado deja a Cruz Azul como único equipo invicto en la jornada inaugural y plantea interrogantes sobre la capacidad de San Luis para mantener el nivel sin su referente ofensivo. Huiqui, por su lado, continúa demostrando que su método de trabajo genera resultados consistentes desde su llegada al club.
