España disputa este domingo ante Argentina la final del Mundial 2026 en Los Ángeles. Marc Cucurella ha confirmado que su hijo mayor, Mateo, diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista, asistirá al palco. Hasta ahora la familia había evitado que el niño estuviera en el estadio por el calor y las aglomeraciones, pero la ocasión de la final ha cambiado la decisión.

El lateral del Real Madrid explicó en Cope que Mateo disfruta del palco familiar porque puede usar el iPad y ver vídeos, algo prohibido en casa. El futbolista subrayó que la vida pública genera la percepción de que todo es perfecto, cuando en realidad las familias enfrentan retos similares a los de cualquier otra. La decisión de visibilizar el autismo busca normalizar estas dificultades sin dramatismo.
El niño mostró signos tempranos: aleteo al escuchar música, falta de contacto visual y retraso en el habla. Tras varios intentos fallidos en colegios ordinarios, el cambio a un centro especializado supuso un avance. Cucurella señaló que cada pequeño progreso genera una satisfacción mayor que cualquier logro deportivo. Su hija Río ha encontrado que cantar calma a Mateo cuando se altera, demostrando cómo los hermanos participan activamente en su regulación emocional.
La presencia de Mateo en la final representa un paso más en la integración familiar y en la visibilidad de las necesidades específicas que afrontan los padres de niños con TEA. El partido servirá también para observar cómo el entorno deportivo puede adaptarse a realidades que trascienden el resultado en el campo.
