Marc Cucurella afronta una nueva etapa en el Real Madrid después de varios años en Inglaterra, un fichaje que Florentino Pérez cerró antes del Mundial disputado en Estados Unidos, México y Canadá. La operación generó dudas por el posible impacto de la noticia en el torneo, pero el lateral terminó siendo una pieza decisiva para que España conquistara su segunda estrella.
En una entrevista con Esportiu, el futbolista de Alella explicó que regresa a España con ganas de recuperar el clima y el entorno mediterráneo que echaba de menos, aunque no volverá a instalarse en su localidad natal. Cucurella reivindicó el Maresme como un lugar privilegiado por su combinación de playa, montaña, gastronomía y calidad de vida.

Una formación interrumpida por el fútbol
La reflexión más personal llegó al recordar su trayectoria académica. Cucurella completó la ESO en la Escuela Berganti de El Masnou y cursó el Bachillerato en La Masia, cuando ya pertenecía al Barcelona. Tras aprobar la selectividad, se matriculó en INEFC para estudiar Educación Física, pero no llegó a comenzar la carrera.
El motivo fue la exigencia del fútbol profesional: los entrenamientos y los viajes hicieron imposible compaginar ambas actividades. “Es algo que tengo pendiente”, reconoció. La frase revela una decisión aplazada, no una renuncia definitiva, y muestra el coste menos visible de una carrera deportiva iniciada desde muy joven. Sus padres respaldaron entonces la elección, mientras que el Barcelona mantenía un seguimiento académico estricto y obligaba a sus jugadores a obtener buenos resultados.
Su caso refleja una tensión habitual en las canteras de élite: la formación escolar se protege, pero el calendario competitivo termina imponiendo prioridades. Cucurella pudo completar las etapas previas y acceder a la universidad, aunque el salto definitivo al fútbol profesional dejó esa aspiración en pausa. Ahora, con su regreso a España y una nueva responsabilidad en el Real Madrid, la posibilidad de retomarla sigue abierta.
