El empresario Dana White cuestionó con dureza los combates de preparación de Anthony Joshua y Tyson Fury, al considerar que generan riesgos innecesarios para acuerdos millonarios ya cerrados. Tras las exhibiciones de ambos boxeadores en julio, White señaló que estas peleas exponen a lesiones o derrotas que pueden cancelar eventos de alto perfil programados para noviembre.
En entrevista con The Mac Life, White recordó el mensaje que recibió en Nueva York sobre las dos caídas de Joshua ante Kristian Prenga en Arabia Saudita. “No soy muy partidario de las peleas de preparación. Significa ganar dinero rápido antes del gran día y son peligrosas”, declaró. El directivo subrayó que estos encuentros añaden inestabilidad a negociaciones que ya enfrentan tensiones por la sede del combate.

White insistió en que la decisión sobre el lugar debe guiarse exclusivamente por la rentabilidad. “Uno va donde está el dinero”, afirmó, al referirse al debate entre Wembley y posibles sedes en Estados Unidos o Medio Oriente. Esta postura revela que, más allá de los resultados en el ring, el factor económico sigue siendo el que determina el rumbo de las grandes veladas de peso pesado.
La crítica de White pone en evidencia cómo las exhibiciones previas, lejos de ser prácticas inofensivas, representan un punto débil en la planificación comercial del boxeo actual. Al priorizar el beneficio inmediato, los promotores asumen un costo que puede afectar la viabilidad de los enfrentamientos más esperados.
