El sueco Dangerholm ha presentado una nueva personalización de la Scott Spark RC con un peso total de 8,99 kilogramos, incluidos los pedales. El montaje resulta especialmente relevante porque conserva el sistema de suspensión electrónica RockShox Flight Attendant, una tecnología que suele añadir gramos frente a las configuraciones convencionales, pero que permite adaptar automáticamente el funcionamiento de la suspensión al terreno.
La bicicleta se sitúa por debajo del objetivo de nueve kilos que el propio preparador se había marcado y establece, según su presentación, una nueva referencia dentro de las tres últimas generaciones de la Spark. La cifra también supone reducir cerca de un kilogramo respecto a la Scott Spark RC SL de serie, cuyo peso declarado se sitúa en 9,9 kilos. La diferencia no procede de un único componente, sino de una revisión completa del montaje, desde el guiado de cables hasta las ruedas, la transmisión y los elementos de contacto.
Un proyecto basado en quitar gramos sin sacrificar el sistema electrónico
Dangerholm partió de un cuadro Scott Spark RC HMX-SL de carbono, en talla L, con un peso de 1.446,6 gramos. El cuadro recibe un acabado especial en brillo metalizado que, además de aportar una identidad visual propia, está pensado para facilitar la limpieza. El preparador no optó siempre por la pieza más ligera disponible: en algunos puntos priorizó la protección, la integración o la facilidad de uso, una decisión que distingue el proyecto de una simple búsqueda del peso mínimo.
Entre esos elementos se encuentra el cierre de la tija integrado, 19 gramos más pesado que una alternativa estándar, y una tapa transparente para el amortiguador oculto que se fija mediante imanes. También se eliminó el kit de herramientas Save the Day alojado en la cavidad del amortiguador y se modificó el recorrido interno de los cables. Estas elecciones muestran que el resultado final pretende mantener una bicicleta utilizable, no únicamente alcanzar una cifra de laboratorio.

La horquilla invertida cambia el equilibrio del conjunto
La principal modificación en la suspensión delantera afecta a la horquilla. La RockShox SID Ultimate de serie deja paso a una Intend Samurai XC invertida, con acabado sin pintar y recorrido regulable entre 90 y 120 milímetros. La pieza pesa 1.624,5 gramos, por encima de la SID original, pero Dangerholm sostiene que ofrece mayor sensibilidad y rigidez en el tren delantero. Para conservar el Flight Attendant, la horquilla incorpora una varilla de extensión que permite instalar la centralita electrónica y conectarla con el cartucho.
En la parte trasera se mantiene el amortiguador RockShox SIDLuxe Flight Attendant, situado en el espacio interior de la Spark entre la caja de pedalier y el tubo diagonal. El sistema aporta ajustes automáticos entre los distintos modos de suspensión y evita depender de un mando convencional durante la marcha. Su presencia hace más exigente el objetivo de bajar de nueve kilos, ya que la electrónica, la batería y los componentes asociados añaden complejidad y peso.
Ruedas ultraligeras y una selección específica de componentes
El mayor ahorro se concentra en varios componentes periféricos. En la zona del puesto de conducción se montan una potencia Darimo IX2AL de 80 milímetros y 76,4 gramos, junto con un manillar Darimo MTB Flatbar de carbono, 690 milímetros de ancho y seis grados de retroceso. El soporte del ciclocomputador, también ligero, se fija con cinta adhesiva 3M, mientras que los puños Extralite HyperGrips pesan únicamente 9,1 gramos.
Las ruedas son otro elemento decisivo. El juego personalizado utiliza llantas Duke Lucky Jack 31 SLS5 y radios textiles Vectran PI Rope, con un peso conjunto declarado de 949,1 gramos. La elección se completa con neumáticos Tufo XC11 TR SG en la rueda trasera y XC14 TR SG en la delantera, ambos de 29 por 2,35 pulgadas, con masas de 625 y 650 gramos, respectivamente. El resultado prioriza la aceleración y la reducción de inercias, dos factores especialmente importantes en una bicicleta de Cross Country, aunque normalmente exigen un cuidado mayor en la selección de presiones y en el uso fuera de los circuitos más controlados.
Para la tija telescópica, el montaje recurre a una Vertical Helium Race de 120 milímetros, fabricada en España y con un peso declarado de 334,6 gramos en esta configuración. El sillín Berk Composites prototype añade 61,3 gramos. Son componentes orientados a la competición y al ahorro, pero su rendimiento a largo plazo dependerá de la resistencia, el mantenimiento y las condiciones de uso, aspectos que no quedan determinados únicamente por la báscula.
Transmisión y frenos: piezas de competición
La transmisión combina un cambio trasero SRAM GX Eagle AXS con un kit de modificación HOPP Carbon, cassette y cadena SRAM Eagle Transmission, bielas de titanio WERT StW-M de 175 milímetros y un plato Garbaruk. La ficha del montaje identifica el plato como una unidad de 38 dientes, mientras que la descripción del proyecto alude también a una configuración de 32 dientes con potenciómetro SRAM AXS; esa diferencia refleja que pueden existir distintas especificaciones o fases del montaje presentado.
El control del cambio se realiza mediante un pulsador Zirbel ZShift01 conectado a una BlipBox. Los frenos son unos Trickstuff Piccola, considerados entre los sistemas más ligeros destinados al Cross Country, modificados con manetas prototipo de titanio en sustitución de las originales de carbono. Los discos Carbon-Ti X-Rotor SteelCarbon, de 160 y 180 milímetros, completan un conjunto cuyo peso declarado para los frenos es de 337,8 gramos.
Una preparación extrema con límites prácticos
El peso final de 8,99 kilos confirma que la suspensión electrónica no impide alcanzar cifras propias de montajes de competición, pero también evidencia el nivel de especialización necesario. Para compensar el peso de la horquilla invertida y del Flight Attendant se emplean componentes personalizados, prototipos, piezas de titanio y ruedas de construcción muy específica. El coste, la disponibilidad y la facilidad de sustitución de estos elementos quedan lejos de los de una bicicleta de serie.
La propuesta de Dangerholm no representa, por tanto, una nueva versión comercial de la Scott Spark RC, sino una demostración de hasta dónde puede llegar una plataforma de serie mediante selección de componentes y modificaciones detalladas. Su interés reside en equilibrar tres objetivos que a menudo entran en conflicto: conservar la funcionalidad de la suspensión electrónica, reducir el peso por debajo de nueve kilos y mantener una estética integrada y un uso cotidiano razonable.
