Daniel Arce cerró su participación en la Liga Diamante con un quinto puesto en la final de los 3.000 metros obstáculos disputada este sábado en Bruselas. El atleta burgalés completó la carrera en 8:14.03, un registro que le permitió mantenerse en la lucha por las posiciones delanteras en una prueba de gran nivel, ganada por el etíope Gemechu Godana con 8:08.67.
El resultado prolonga una temporada de notable regularidad para Arce, de 34 años y decimotercero en el ranking mundial. El español volvió a medirse con algunos de los principales especialistas del circuito y terminó por delante de varios rivales de referencia, aunque no pudo acercarse al podio. El marroquí Soufiane El Bakkali, plusmarquista mundial, fue segundo con 8:10.03, mientras que Godana logró imponerse en una carrera especialmente exigente por el ritmo y la calidad de sus participantes.
Godana sorprende a El Bakkali en una final de alto nivel
La victoria de Godana tuvo un valor añadido por la presencia de El Bakkali, dominador habitual de la disciplina y principal favorito en buena parte de las competiciones internacionales. El atleta marroquí sufrió en Bruselas su segunda derrota de la temporada, después de la que encajó el 23 de agosto en Silesia. Su segundo puesto no modifica su condición de referencia mundial, pero confirma que la lucha por la victoria empieza a abrirse a otros corredores con capacidad para sostener ritmos próximos a los ocho minutos.
Arce no pudo intervenir en la batalla final por el triunfo, pero sí mantuvo una actuación consistente. Su marca de 8:14.03 quedó lejos de su mejor registro del curso, aunque fue suficiente para refrendar su competitividad en una cita reservada a los atletas más destacados del circuito. En una prueba como los obstáculos, donde el ritmo puede verse alterado por las vallas, la ría y la posición en el grupo, el quinto puesto representa una recompensa a su regularidad más que un resultado aislado.

Una temporada construida sobre la regularidad
El burgalés llegó a Bruselas después de haber participado en cinco pruebas de la Liga Diamante durante la temporada. Su mejor clasificación en el circuito había sido el tercer puesto conseguido en Doha, el 19 de junio, con un tiempo de 8:13.35. Antes, el 31 de mayo, había firmado en Rabat su mejor marca del año: 8:11.42, en una carrera que le permitió competir directamente con varios de los mejores especialistas internacionales.
La secuencia de resultados muestra una evolución sostenida. Arce comenzó el verano con un registro de referencia en Rabat, mantuvo su presencia entre los primeros puestos en Doha y después trasladó esa estabilidad al Campeonato de Europa de Birmingham. En la cita continental ganó su semifinal con 8:34.47, el mejor tiempo de todos los finalistas, una actuación que le situó entre los candidatos a luchar por las medallas.
En la final de Birmingham terminó cuarto con 8:27.02 y se quedó a las puertas del podio. Ese resultado, unido al quinto puesto de Bruselas, dibuja una temporada en la que el atleta español ha competido de manera constante en las rondas decisivas, aunque sin culminar sus principales actuaciones con una medalla. La diferencia entre ambos objetivos ha sido reducida: en Birmingham rozó el tercer puesto y en Bruselas volvió a instalarse en el grupo de cabeza.
El único español en la final de los obstáculos
Arce fue el único representante español que disputó una final con opciones de victoria en la reunión de Bruselas dentro de las pruebas mencionadas. Lorea Ibarzabal participó como liebre en los 1.500 metros y Jaël Bestué compitió en los 100 metros lisos para atletas invitados. La presencia española, por tanto, tuvo distintos papeles en el programa, pero el burgalés asumió la responsabilidad de competir por un resultado en una de las finales principales del circuito.
Su quinta posición también refuerza su peso dentro del atletismo español en una especialidad que exige una combinación poco habitual de resistencia, velocidad y técnica. A sus 34 años, Arce ha conseguido mantener un nivel internacional elevado y responder en escenarios de máxima exigencia. La experiencia acumulada le permite gestionar carreras de ritmo cambiante y conservar opciones hasta los últimos metros, una cualidad que volvió a exhibir en una final marcada por la presencia de El Bakkali y por la victoria de Godana.
El cierre de Bruselas no altera el balance esencial de su campaña: mejor marca anual de 8:11.42, un tercer puesto en Doha, una semifinal europea ganada y un cuarto lugar en Birmingham, además de la quinta posición en la final de la Liga Diamante. Los resultados no se traducen en un título, pero sí sostienen la consideración de Dani Arce como uno de los atletas españoles más fiables y competitivos del 3.000 metros obstáculos y como un miembro consolidado de la élite europea.
