Dani Soriano ha dado el paso definitivo a los banquillos. El nutricionista y hermano del futbolista Mario Soriano dirigirá al Juvenil B del Ural la próxima temporada en la Preferente Futgal, categoría en la que el equipo se quedó a las puertas de la Liga Nacional tras disputar la fase de ascenso.
La designación representa un cambio generacional en la estructura juvenil del club gallego. Soriano, formado en la cantera del Atlético de Madrid, combina experiencia como jugador en categorías semiprofesionales con un perfil profesional vinculado a la nutrición deportiva, aspecto cada vez más valorado en el fútbol base.

Su trayectoria como futbolista incluye paso por equipos de Tercera División como Azuqueca e Illescas. Posteriormente compitió en el ámbito amateur con el Club do Mar de Caión en la temporada 2022-23 y con el Portazgo en 2024-25. En el curso recién concluido trabajó como nutricionista en el Andorra de Segunda División, experiencia que ahora traslada al ámbito de la dirección técnica.
Un perfil que une formación y conocimiento del entorno
El nombramiento de Soriano responde a una estrategia del Ural orientada a mantener continuidad en el proyecto juvenil. El club mantiene un Juvenil A que acaba de ascender a División de Honor, la máxima categoría del fútbol base español. El Juvenil B, que actuará como segundo equipo de esa estructura, competirá en el tercer nivel autonómico tras finalizar la pasada campaña en cuarta posición.
En la fase de promoción de ascenso a Liga Nacional, el equipo superó en semifinales al Alertanavia por 4-2 en el global. En la final cayó ante la Escola de Fútbol de la Fundación Denis Suárez tras empatar 2-2 en la ida y perder 1-0 en la vuelta. Estos resultados evidencian tanto el potencial del grupo como la necesidad de un perfil técnico capaz de consolidar el bloque.
El contexto del fútbol base gallego
La Preferente Futgal exige un equilibrio entre desarrollo de jugadores y resultados competitivos. El Ural busca en Soriano una figura que comprenda las exigencias físicas y nutricionales del alto rendimiento desde edad temprana, al tiempo que aporta cercanía con el entorno gallego tras su paso por equipos de la zona.
La relación familiar con Mario Soriano, jugador del primer equipo blanquiazul, añade un elemento de conocimiento interno del club que puede facilitar la coordinación entre categorías. Sin embargo, el éxito del proyecto dependerá de la capacidad del nuevo entrenador para gestionar un grupo de jóvenes que ya han demostrado nivel en la fase de ascenso.
Perspectivas para la temporada 2026-27
El Juvenil B afronta el próximo curso con el objetivo de mejorar la cuarta plaza alcanzada y, si es posible, disputar nuevamente la promoción. La presencia de Soriano introduce un enfoque que combina preparación física y planificación táctica, elementos que el club considera clave para competir contra equipos con mayor experiencia en la categoría.
El mercado de fichajes y la cantera del propio Ural determinarán el plantel definitivo. La dirección técnica prioriza la continuidad de jugadores que ya han competido en la fase de ascenso, buscando estabilidad en un equipo que alterna jóvenes de 16 y 17 años con algún perfil de mayor madurez.
La apuesta por Soriano refleja una tendencia creciente en el fútbol español hacia técnicos con formación complementaria más allá de la pura experiencia como jugador. Su combinación de trayectoria deportiva, conocimiento nutricional y vínculo familiar con el club lo convierte en una elección coherente con las necesidades actuales del Juvenil B.
