Daniel Arcila, mediocampista ofensivo colombiano de 24 años, atraviesa el mejor momento de su carrera desde su llegada al fútbol mexicano y ha comenzado a ser considerado como una posible alternativa para la renovación de la selección Colombia después del Mundial de 2026. El jugador del Club León suma tres goles en la liga mexicana y cuatro en la Leagues Cup, registros que lo ubicaron entre los futbolistas más productivos del equipo durante las últimas semanas de agosto.
El nombre del futbolista tomó mayor relevancia tras su actuación en la victoria por 3-2 frente a Inter Miami, partido en el que marcó dos goles y contribuyó a la eliminación del conjunto estadounidense, dirigido en el terreno por Lionel Messi. La presentación le permitió aparecer en el radar internacional, aunque su eventual llegada al equipo nacional dependerá de que mantenga la regularidad y confirme su evolución en los próximos compromisos.

Una opción para el próximo ciclo
Arcila habló con Diario AS Colombia sobre la posibilidad de ser convocado para los amistosos que la selección disputaría en septiembre en Estados Unidos. El futbolista aseguró que se siente preparado para asumir una oportunidad, pero también reconoció que primero debe sostener su nivel con León. “Me siento preparado”, afirmó al referirse a una eventual citación. Más adelante, resumió su posición con una frase que refleja el criterio habitual en estos procesos: “Tengo que primero demostrarlo”.
La discusión sobre su candidatura aparece en un momento de transición para Colombia. El plantel que participó en el Mundial de 2026 estuvo entre los tres equipos con mayor promedio de edad del torneo, cercano a los 30 años. David Ospina, Camilo Vargas, Santiago Arias, Johan Mojica, Juan Fernando Quintero, James Rodríguez y Jhon Córdoba formaron parte del grupo de referentes que aportó experiencia, pero cuya continuidad será observada con atención de cara al ciclo que tendrá como horizonte la Copa del Mundo de 2030.
En ese contexto, Arcila ofrece un perfil diferente. Puede desempeñarse como enganche, extremo o delantero, y su juego combina llegada al área, capacidad para recibir entre líneas y movilidad en distintas zonas del ataque. El propio jugador explicó que su posición ideal es como mediapunta, detrás del delantero centro, aunque destacó la polifuncionalidad como una de las características que más valoran los entrenadores.
El aprendizaje junto a James Rodríguez
La adaptación de Arcila al fútbol mexicano estuvo acompañada por James Rodríguez, quien fue su compañero en León. El joven volante señaló que el capitán de la selección durante varios años lo aconsejó de manera constante, especialmente en aspectos relacionados con los remates y la lectura de las jugadas ofensivas.
“James siempre estaba al lado mío, aconsejándome y ayudándome”, relató Arcila. El futbolista reconoció que intentó incorporar algunos recursos técnicos de su referente, aunque admitió que resulta difícil trasladar a su propio juego la precisión de la pegada y la visión del mediocampista colombiano. La relación entre ambos añade un elemento particular a la historia: Arcila busca ocupar, al menos parcialmente, el espacio creativo que durante años estuvo asociado con Rodríguez y Juan Fernando Quintero, aunque todavía no existe una equivalencia deportiva entre sus trayectorias.
El vínculo con James también le permitió conocer de cerca las exigencias de un jugador que ha sido determinante para Colombia. Para Arcila, ese aprendizaje puede ser útil, pero no sustituye el proceso de consolidación que debe completar en México. Su reto consiste en transformar una buena racha goleadora en un rendimiento estable, con participación sostenida y capacidad para responder en partidos de mayor exigencia.
De Envigado a la vitrina internacional
Nacido en Mariquita, Tolima, Arcila se formó en las divisiones inferiores de Envigado, club con el que debutó como profesional en 2022. También integró el plantel que ganó ese año la Supercopa Juvenil de la Federación Colombiana de Fútbol. Antes de trasladarse a México en agosto de 2025, disputó 102 partidos oficiales con la institución antioqueña.
Su crecimiento en León coincidió con la llegada del entrenador argentino Javier Gandolfi. Arcila atribuyó parte de su confianza actual al trabajo del cuerpo técnico, al que reconoció por haber fortalecido el estado anímico del grupo en un periodo marcado por resultados adversos. El cambio de contexto y una mayor preparación física, según el jugador, le han permitido competir mejor en un torneo mexicano que considera intenso y exigente.
El doblete ante Inter Miami representa hasta ahora el episodio más visible de su etapa en México. “Quise ganarle y se me dieron las cosas”, dijo sobre el partido. Después del encuentro, saludó a Messi y le expresó su admiración. El argentino y James Rodríguez son, precisamente, los dos futbolistas que Arcila identifica como mayores influencias en su formación.
La convocatoria dependerá de la continuidad
El mediocampista no oculta que aspira a jugar en Europa, pero entiende que ese objetivo requiere consolidar primero su rendimiento en León. Su prioridad inmediata es sostener la producción ofensiva, mejorar su regularidad y demostrar que puede aportar en diferentes funciones sin depender únicamente de momentos puntuales.
La próxima fecha FIFA, prevista para la última semana de septiembre, ofrecerá una primera señal sobre la valoración que el cuerpo técnico de Colombia hace de su presente. Sus goles lo han puesto en consideración, pero una convocatoria dependerá también de las necesidades tácticas del equipo, del estado de los jugadores experimentados y de la competencia que exista por los puestos ofensivos. Por ahora, Arcila ha logrado instalar su nombre en la conversación; convertir esa posibilidad en una presencia estable con la selección será el siguiente desafío.
