Daniel Cataño convirtió este jueves uno de los goles más rápidos en la historia de Independiente Medellín y se desquitó, al menos parcialmente, con el Deportes Tolima. El mediocampista anotó a los 18 segundos del partido correspondiente a la tercera fecha de la Liga BetPlay 2026-II y puso en ventaja al equipo antioqueño en el estadio Manuel Murillo Toro.
La acción quedó muy cerca del récord vigente del club, establecido por Brayan León Muñiz, quien marcó a los 15 segundos frente a Atlético Nacional el 21 de abril de 2024. Aunque Cataño no alcanzó esa marca, su gol tuvo un valor adicional por el escenario y por la historia personal que arrastra con la afición tolimense.

Un regreso cargado de antecedentes
Cataño volvía a Ibagué después de tres años. Su salida del Tolima quedó marcada por la final de la Liga 2022-I contra Nacional: falló un penalti al comienzo del segundo tiempo, Kevin Mier atajó el cobro y, en la jugada posterior, el volante cometió una falta sobre el arquero que terminó en su expulsión. Nacional ganó el título con un gol de Jarlan Barrera en el tiempo de reposición.
El episodio tuvo nuevas consecuencias en febrero de 2023, cuando Cataño, ya jugador de Millonarios, fue agredido por un aficionado que ingresó al campo del Murillo Toro. El futbolista respondió y también fue expulsado, mientras el partido tuvo que ser aplazado. El hincha Alejandro Montenegro recibió una sanción de tres años sin ingresar a estadios y posteriormente presentó una demanda contra el jugador.
El gol le permitió a Cataño celebrar en un estadio donde había vivido algunos de los momentos más difíciles de su carrera. Sin embargo, su regreso terminó de manera anticipada: en el minuto 34 abandonó el campo por una lesión. La anotación, por ello, dejó una doble lectura: fue una reivindicación deportiva inmediata, pero no alcanzó para cerrar completamente una historia todavía atravesada por la controversia.
