El venezolano Danry Vásquez ofreció disculpas públicas por la agresión contra Rodolfo Amador durante el partido entre los Toros de Tijuana y los Acereros de Monclova, disputado el domingo en la Liga Mexicana de Béisbol. El jugador reconoció que golpeó al rival en el rostro y lo pateó cuando ya estaba en el suelo.
En un video publicado en Instagram, Vásquez dijo que interpretó como una provocación el contacto con el guante durante la jugada en tercera base. Sin justificar su conducta, asumió “completamente” la responsabilidad, expresó arrepentimiento y aseguró que trabaja para evitar que un episodio similar vuelva a ocurrir. También pidió perdón a Amador, a ambos equipos, a la liga y a los aficionados.

Una disculpa que llega después de la sanción
Las declaraciones se produjeron cuatro días después del incidente y luego de que la LMB Banorte suspendiera al pelotero de manera inmediata e indefinida. La liga no ha informado públicamente cuánto durará la medida ni bajo qué condiciones podría ser revisada. La sanción se produjo tras una pelea generalizada, cuando los jugadores de Monclova acudieron en defensa de Amador y ambas bancas se vaciaron.
La gravedad del caso no depende únicamente de la batalla campal. Vásquez arrastra antecedentes de violencia: en 2016 fue arrestado por agredir a su entonces pareja, hecho que provocó su suspensión en las Grandes Ligas y la rescisión de su contrato con los Astros de Houston. En 2018, la difusión de imágenes de aquel episodio llevó a su despido de los Lancaster Barnstormers.
Por ello, el mensaje de arrepentimiento enfrenta un problema adicional: no se trata de un hecho aislado en su trayectoria. La suspensión indefinida refleja que la liga debe valorar tanto la agresión reciente como la reincidencia de conductas violentas. Aunque la disculpa constituye un primer paso, su impacto dependerá de las medidas disciplinarias, la reparación hacia Amador y la capacidad del jugador para demostrar un cambio sostenido.
