José Danvila, principal accionista del Levante, avanza en la compra de unos 33 millones de euros de deuda al acreedor privilegiado EDR. La operación, gestionada a través de Bizas Sports, abarca derechos de televisión, patrocinios y ticketing respaldados por hipotecas sobre el Ciutat de València y la Ciudad Deportiva de Buñol.

El movimiento busca aliviar la carga de intereses y amortizaciones heredadas del plan de reestructuración de octubre de 2025. Al reducir tensiones de tesorería, el club ganaría margen de liquidez para destinar más recursos al área deportiva en lugar de cubrir compromisos financieros previos.
Mejora en control económico
Una menor presión financiera elevaría la capacidad del Levante dentro del sistema de Fair Play Financiero de LaLiga. Esto facilitaría retener jugadores clave y fichar refuerzos sin comprometer la sostenibilidad a medio plazo, reforzando la estrategia de Danvila de combinar recuperación económica con competitividad deportiva.
Las conversaciones, activas desde hace meses, reflejan el objetivo declarado por el máximo accionista de reducir deuda y generar valor tanto deportivo como económico. Aunque los términos finales aún no se han cerrado, el acuerdo consolidaría una posición financiera más estable para las próximas temporadas.
