David Ospina enfrenta una nueva dificultad física apenas inició su etapa con el Atlante FC de México. El arquero colombiano, presentado como refuerzo del club luego de finalizar su vínculo con Atlético Nacional, volvió a resentirse de una lesión en el codo que ya había condicionado su paso por el fútbol de Arabia Saudita. El técnico Miguel Herrera confirmó la recaída y advirtió que la evolución médica podría influir incluso en la continuidad profesional del guardameta.
La información se conoció durante las primeras jornadas de la Liga MX, después de que Ospina llegara a México como agente libre. El jugador había firmado un contrato con el Atlante hasta mediados de 2027, en un movimiento que representaba una nueva oportunidad para recuperar regularidad competitiva tras un periodo marcado por las lesiones y la falta de continuidad. Sin embargo, el problema en el codo reapareció antes de que pudiera consolidarse como titular.
Una recaída que modifica los planes del Atlante
Herrera explicó que la lesión no estaría completamente superada y que el colombiano volvió a presentar molestias en la zona afectada. Aunque el club todavía debe conocer nuevos informes médicos para establecer el alcance del problema, el entrenador dejó abierta la posibilidad de que Ospina permanezca alejado de las canchas durante un periodo prolongado.
La gravedad de la situación no se limita al tiempo de baja. Según lo expresado por el técnico, una recuperación compleja o una nueva recaída podría llevar al futbolista a considerar un retiro anticipado. Esa posibilidad no ha sido confirmada por Ospina ni por el Atlante mediante una decisión definitiva, por lo que cualquier conclusión dependerá de los exámenes, del tratamiento y de la respuesta del jugador durante las próximas semanas.
El escenario obliga al conjunto mexicano a revisar su planificación deportiva. La presencia de un arquero suplente como titular puede modificar la distribución de minutos, la preparación de los partidos y la búsqueda de alternativas en el mercado. También será determinante el diagnóstico final: no es igual una ausencia temporal, con una fecha estimada de regreso, que una lesión que limite de manera permanente la capacidad competitiva del guardameta.

El antecedente que encendió las alarmas
El antecedente de Ospina en Al Nassr explica por qué la nueva molestia genera preocupación. El colombiano llegó al club saudí con la expectativa de competir junto a Cristiano Ronaldo, pero una lesión en el codo lo apartó de la actividad poco después de su incorporación. Aquel episodio interrumpió su adaptación y redujo las posibilidades de demostrar su nivel en una plantilla que había depositado expectativas en su experiencia internacional.
Con Atlético Nacional, Ospina consiguió regresar al fútbol colombiano y asumió un papel de liderazgo dentro del plantel. No obstante, el final de esa etapa coincidió con una renovación en el arco: el club verdolaga aceleró las gestiones por Franco Armani como posible reemplazo. La salida hacia el Atlante parecía ofrecerle al guardameta un entorno diferente y la oportunidad de extender su carrera en una liga con presencia habitual de futbolistas colombianos.
El propio Ospina había mostrado entusiasmo por el nuevo desafío. El 21 de julio, a su llegada al aeropuerto de Ciudad de México, declaró que estaba “muy emocionado de poder jugar y estar acá”. También señaló que en varias ocasiones había tenido conversaciones con equipos de la Liga MX y que siempre había considerado la posibilidad de competir en ese torneo. Sus primeras declaraciones reflejaban un proyecto deportivo activo, no una transición hacia el final de su trayectoria.
La Selección Colombia también sigue el caso
La lesión tiene además una dimensión relacionada con la Selección Colombia. Ospina conserva un lugar relevante dentro del grupo por su experiencia, su ascendencia sobre los compañeros y su recorrido internacional. Sin embargo, el texto de referencia lo ubica actualmente como tercer arquero, una condición que reduce su impacto inmediato en el terreno de juego, aunque mantiene su valor como voz de mando.
La próxima convocatoria importante está prevista para la fecha FIFA de septiembre. Para ser considerado por el técnico Néstor Lorenzo, Ospina necesitará avanzar en su recuperación y, sobre todo, demostrar que puede entrenarse y competir sin limitaciones. La decisión no dependerá únicamente de su nombre: el cuerpo técnico deberá valorar su estado físico, la cantidad de minutos acumulados y las alternativas disponibles en el arco colombiano.
Por ahora, el Atlante espera información médica más precisa antes de establecer un calendario. El club no ha fijado públicamente una fecha de regreso ni ha confirmado que el jugador haya decidido retirarse. La evolución de la lesión, el diagnóstico especializado y la respuesta al tratamiento serán los elementos que definan el siguiente capítulo de una carrera que ya estuvo marcada por importantes logros, pero también por obstáculos físicos que vuelven a poner en duda su continuidad.
