Una semana después de la victoria mundialista, Luis de la Fuente ha visitado el Polideportivo La Marazuela en Las Rozas para transmitir apoyo a las familias desalojadas por los incendios del Valle del Tiétar y la Sierra Oeste. El seleccionador ha descrito el paso de la euforia deportiva a un drama que obliga a priorizar la cercanía humana por encima de cualquier logro colectivo.

La Real Federación Española de Fútbol ha habilitado su residencia oficial para alojar a personas vulnerables. De la Fuente ha compartido tiempo con ancianos y niños, y ha señalado que el objetivo es que se sientan respaldados por toda España, aunque reconoce que ningún lugar sustituye al hogar propio. Su presencia responde a una obligación ciudadana que aplica el mismo concepto de equipo que rige a la selección.
Lección de prioridades
Los afectados, en medio de la emergencia, han felicitado al técnico por el título. Esta reacción ha reforzado su convicción de que la vida exige solidaridad efectiva cuando las circunstancias son más adversas que cualquier competición. De la Fuente ha concluido que España demuestra su condición de mejor equipo del mundo también fuera del campo, al unirse para proteger a quienes lo necesitan.
