Luis de la Fuente, seleccionador de España, valoró la victoria de su equipo en la final del Mundial 2026 contra Argentina como el partido más deseado de su trayectoria. El técnico riojano subrayó que enfrentar a la campeona vigente y a una generación marcada por Lionel Messi representó el desafío máximo para su grupo.
El desarrollo de la final y el control español
España mantuvo durante los noventa minutos un dominio claro en posesión y organización defensiva. De la Fuente explicó que el equipo supo neutralizar las transiciones argentinas y generó varias ocasiones claras que el VAR invalidó. Uno de los goles anulados a Nico Williams fue señalado como especialmente injusto, ya que habría ampliado la ventaja antes del pitido final.
El seleccionador reconoció que la tensión se mantuvo hasta el último segundo porque Argentina conservaba opciones de contraataque. Aun así, la solidez mostrada por La Roja permitió que el trofeo quedara en manos españolas sin que los sudamericanos lograran igualar el marcador.

Las incidencias posteriores al pitido final
Tras el silbato, se produjeron varios momentos de fricción entre jugadores de ambos equipos. Nahuel Molina golpeó el pecho de Rodrigo tras una celebración cercana; Leandro Paredes discutió primero con Eric García y después con Gavi; Thiago Almada se sumó a la confrontación y Roberto Ayala, miembro del cuerpo técnico argentino, mantuvo un intercambio con Dani Olmo.
De la Fuente restó importancia a estos episodios y los atribuyó al calor del momento. Recordó que el propio Lionel Scaloni, con quien mantiene una relación cordial desde hace años, tampoco habría aprobado las imágenes. El técnico español insistió en que el deporte permite la rivalidad durante el partido, pero que la amistad entre colegas prevalece una vez finalizada la competición.
El reconocimiento de Infantino y la trayectoria del seleccionador
Durante la ceremonia de entrega de medallas, De la Fuente conversó con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. El dirigente calificó al plantel español como “un ejemplo de grupo humano, compañerismo, generosidad, sacrificio y grandeza futbolística”. Esta valoración coincide con la que Infantino ya había expresado tras los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, donde varios de los actuales campeones del mundo obtuvieron la medalla de plata con la selección sub-23 dirigida entonces por De la Fuente.
Desde su nombramiento en enero de 2023, el entrenador ha dirigido a España en tres finales consecutivas de competiciones oficiales. En 2023 conquistó la Liga de Naciones tras vencer a Croacia en penaltis. Dos años después perdió la final del mismo torneo contra Portugal, también desde los once metros. En 2024 logró la Eurocopa al derrotar a Inglaterra en Berlín con goles de Nico Williams y Mikel Oyarzabal, ambos presentes en la plantilla campeona del mundo de 2026.
El estilo de juego y su origen táctico
La Roja ha consolidado un modelo basado en la paciencia en la construcción, la solidez defensiva y la circulación precisa del balón. Ronaldo Nazário, leyenda brasileña, llegó a comparar este enfoque con una versión propia del “Jogo Bonito”, inspirada en los principios de Pep Guardiola y Johan Cruyff. De la Fuente ha mantenido esa línea desde su etapa en la sub-23, donde ya demostró capacidad para competir al más alto nivel internacional.
El seleccionador ha evitado proclamas triunfalistas tras el título. En su comparecencia ante los medios, subrayó que el éxito se explica por el trabajo colectivo y por la madurez de un grupo que ha sabido gestionar la presión de tres finales consecutivas en tres años. España, según sus palabras, ha alcanzado la cima del fútbol mundial sin renunciar a los valores de respeto y deportividad que caracterizan a su generación.
