Un entrenador que cita a Marco Aurelio, una selección sin egos y una federación de bajo perfil han llevado a España a lo más alto del fútbol masculino. Luis de la Fuente aplica la máxima “Lo que es malo para el panal es malo para la abeja” para mantener la cohesión del grupo. Su trabajo previo en categorías inferiores permitió construir un vestuario estable desde el primer día en la absoluta.

El presidente de la Federación, Louzán, ha optado por no intervenir y dejar trabajar al seleccionador, rompiendo con prácticas pasadas que generaron crisis. Esta gestión discreta ha permitido que tanto la selección masculina como la femenina ocupen el primer puesto del ranking FIFA. El modelo combina experiencia acumulada y liderazgo colectivo en lugar de figuras disruptivas.
España, Portugal y Marruecos organizarán el Mundial 2030. El enfoque aplicado por De la Fuente y Louzán ofrece una hoja de ruta para coordinar tres federaciones distintas sin que los egos personales interfieran en el resultado colectivo.
