El Deportivo ha identificado a Juan Jesús como candidato principal para cubrir la posición de central zurdo tras el ascenso a Primera División. El brasileño de 35 años, libre tras su paso por Nápoles, aporta experiencia en la Serie A y versatilidad para actuar también como lateral izquierdo. Esta opción encaja en una planificación que ya incluye a Pierre Aubameyang y busca completar hasta diez incorporaciones antes del cierre de mercado.
El club coruñés mantiene públicamente la necesidad de dos refuerzos defensivos prioritarios, aunque internamente rastrea también un extremo diestro y un segundo delantero. La combinación de veteranía y contratos largos permite ajustar las amortizaciones dentro de los límites salariales reducidos que corresponden a un recién ascendido.
Experiencia italiana como valor diferencial
Juan Jesús ha disputado más de veinte partidos en su última temporada en Italia y acumula trayectoria en Inter, Roma y Nápoles. Esa trayectoria en un campeonato de alta exigencia defensiva representa un activo tangible para un equipo que regresa a Primera tras años de ausencia. La capacidad de leer situaciones de presión alta y de anticipar jugadas en zona central reduce el tiempo de adaptación que suelen requerir jugadores procedentes de ligas menos intensas.
La misma versatilidad que le permite cubrir el lateral izquierdo añade profundidad a la plantilla sin necesidad de una ficha adicional. En un verano en el que el Deportivo ya ha incorporado a Teun Gijselhart y a Leo Román, cada perfil que cumple dos funciones reduce el número total de movimientos y preserva margen salarial.

El equilibrio entre urgencias y oportunidades
El interés simultáneo por Lilian Brassier, de 26 años y vinculado al Rennes hasta 2029, revela una estrategia de doble vía. Mientras Juan Jesús aporta veteranía inmediata, Brassier representa una opción más joven con proyección de reventa. El club evalúa ambas vías para decidir según el presupuesto remanente tras las salidas previstas.
Esta dualidad permite al Deportivo mantener la iniciativa en el mercado sin comprometer la estructura financiera. Los contratos largos firmados con jugadores jóvenes amortizan el desembolso inicial a lo largo de varias temporadas, mientras que los veteranos como Aubameyang y Juan Jesús ofrecen rendimiento inmediato que justifica el gasto a corto plazo.
Perspectivas de la dirección deportiva y del vestuario
La dirección encabezada por Fernando Soriano prioriza la estabilidad defensiva para evitar los errores que suelen castigar a los equipos recién ascendidos. Incorporar a un central con experiencia en competiciones europeas reduce el riesgo de concesión de goles en los primeros meses de la temporada. Al mismo tiempo, el cuerpo técnico valora la posibilidad de utilizar a Juan Jesús como lateral zurdo en partidos que requieran mayor control del balón por banda.
Desde el vestuario, jugadores como Germán Parreño y Diego Villares, recientemente renovados, observan cómo la llegada de perfiles experimentados puede acelerar la integración del grupo. La presencia de Aubameyang ya ha elevado el estándar de exigencia; Juan Jesús aportaría el mismo efecto en la retaguardia, donde la media de edad es más baja.
Riesgos de concentración de veteranía
La apuesta por futbolistas mayores de 35 años genera dependencia de su estado físico durante una campaña de 38 jornadas. Lesiones musculares o bajadas de rendimiento en la recta final podrían obligar a recurrir al mercado de invierno con presupuestos ya comprometidos. El club mitiga este riesgo mediante contratos que distribuyen la amortización, pero la exposición sigue presente.
Otro factor a considerar es la adaptación cultural y táctica. Aunque Juan Jesús conoce el fútbol italiano de alto nivel, el ritmo y la intensidad de La Liga exigen ajustes específicos. El cuerpo técnico deberá diseñar un plan de integración que evite que el jugador pierda protagonismo en las primeras semanas.
Escenarios de cierre de mercado
Si el Deportivo completa las incorporaciones prioritarias en defensa antes de agosto, las búsquedas de extremo y segundo delantero se concentrarán en los últimos días, cuando los clubes vendedores rebajan pretensiones. Esta secuencia permite utilizar el remanente económico tras posibles ventas y evitar pagar sobreprecios por posiciones secundarias.
El objetivo final de diez fichajes iguala el volumen del verano anterior, cuando el club armó una plantilla competitiva para el ascenso. Repetir esa cifra con un presupuesto ajustado exige precisión en cada operación y una gestión eficiente de las salidas que aún quedan por concretar.
