Diego Rico completó este domingo su primera sesión de trabajo junto al resto de sus compañeros de Osasuna, en una jornada que sirvió para cerrar la semana en Tajonar y que confirmó la continuidad del plan deportivo del equipo rojillo tras el último partido disputado. El club informó del regreso del lateral al grupo en un momento en el que la plantilla empieza a orientar su preparación hacia el próximo compromiso liguero frente al Levante.
La reincorporación de Rico al entrenamiento colectivo supone un paso relevante dentro de la dinámica semanal del conjunto navarro, no solo por su significado individual, sino porque devuelve al cuerpo técnico una pieza más en una fase de la temporada en la que cada sesión cuenta para ajustar cargas y automatismos. En contextos como este, la vuelta progresiva de un jugador al trabajo con el grupo suele interpretarse como una señal de normalidad competitiva, aunque su presencia futura dependerá de la evolución de las cargas y de las decisiones médicas y técnicas que adopte el club.

Trabajo dividido en Tajonar
Osasuna completó la semana con una sesión repartida en dos grupos, una fórmula habitual en el día posterior a un encuentro oficial. Según explicó la entidad, el equipo dirigido por Luis Miguel Ramis realizó ejercicios regenerativos y compensatorios, dos conceptos habituales en la planificación del día después de competir, cuando el objetivo principal es reducir la fatiga acumulada y equilibrar el esfuerzo entre los futbolistas con distintos minutos de juego.
Ese reparto de tareas responde a una lógica de gestión física cada vez más extendida en el fútbol profesional. Los titulares suelen requerir una recuperación más controlada, mientras que los suplentes o no habituales pueden mantener una carga mayor para no perder ritmo competitivo. La práctica de separar grupos permite sostener la intensidad semanal sin comprometer el estado de la plantilla, una cuestión especialmente sensible en el tramo inicial del calendario, cuando todavía se ajustan ritmos y se consolidan las bases del equipo.
Rosier avanza y Yeboah sigue fuera
En el parte de novedades facilitado por el club, Valentin Rosier continuó con su proceso de recuperación de la lesión en el bíceps femoral de la pierna derecha. El seguimiento de ese tipo de dolencias suele marcar plazos prudentes, ya que cualquier recaída puede alargar la ausencia y complicar la rotación defensiva en un calendario que no concede demasiadas pausas. Su evolución será, por tanto, uno de los indicadores a vigilar en los próximos días.
También figura en la lista de ausencias Rockson Yeboah, que se encuentra en Suecia. El comunicado no precisó más detalles sobre su situación, pero la referencia confirma que el jugador no participó en la sesión de Tajonar y que su disponibilidad inmediata no entra, por ahora, en el corto plazo de trabajo de Ramis.
La hoja de ruta del equipo ya apunta al regreso al trabajo del próximo miércoles, fecha en la que Osasuna comenzará a preparar de forma específica el duelo liguero ante el Levante, fijado para el lunes 24 de agosto a las 19:30 horas en El Sadar. Ese margen de preparación permitirá al cuerpo técnico ordenar la carga física, revisar posibles recuperaciones y diseñar un plan de partido en el que la disponibilidad de los efectivos volverá a ser determinante.
