Novak Djokovic volvió a plantear una transformación profunda del tenis profesional. En un podcast con Nick Coutracos, el serbio propuso abandonar los sets tradicionales a seis juegos y reemplazarlos por parciales a cuatro, además de eliminar el sistema de ventajas. Su objetivo sería mantener los encuentros al mejor de cinco sets cerca de las dos horas.
La idea no constituye una reforma aprobada, sino una posición personal dentro de un debate que el ex número uno del mundo viene impulsando desde hace tiempo. Djokovic sostiene que el deporte debe adaptarse a los hábitos de las nuevas generaciones, cuya atención, según explicó, dificulta que permanezcan durante cuatro o cinco horas frente a un partido.

Una discusión sobre el futuro del espectáculo
El planteamiento reduciría la duración y la acumulación de momentos prolongados, especialmente en los juegos con ventaja y en los sets equilibrados. Para Djokovic, un formato más breve y dinámico podría facilitar el acceso de nuevos espectadores y hacer el producto más atractivo para el mercado audiovisual.
Sin embargo, el cambio también afectaría elementos centrales de la identidad del tenis: la resistencia, la gestión de los partidos largos y la posibilidad de remontar tras varias horas de competencia. Reducir los sets modificaría la estrategia, elevaría el valor de cada error y podría favorecer a los jugadores con comienzos más explosivos.
El serbio ya había defendido recientemente la necesidad de experimentar con nuevos formatos del circuito. Su argumento no apunta únicamente a acelerar los partidos, sino a evitar que el tenis pierda relevancia frente a otras ofertas deportivas y de entretenimiento. La propuesta abre una pregunta que excede a Djokovic: cómo modernizar el espectáculo sin diluir los rasgos que lo distinguen.
