Lalo Arantegui completó 26 bajas y once incorporaciones, pero la plantilla del Real Zaragoza sigue incompleta. A la espera de las salidas de Bazdar y Liso, el director deportivo mantiene abiertas las negociaciones para dos centrales y un delantero centro que permitan alcanzar el equilibrio inicial previsto de seis millones de euros.

La pretemporada comienza este lunes con dos jugadores por puesto, salvo en el eje defensivo. Esa posición ha acumulado fracasos recurrentes en las últimas campañas y carece de un titular consolidado que aporte solvencia. El retraso en los fichajes, que ya se extiende varias semanas, obliga a Ibai Gómez a iniciar los entrenamientos sin la pareja de centrales deseada.
Impacto en la zaga
La falta de cierres inmediatos no solo afecta la rotación, sino que retrasa la construcción de automatismos defensivos. Históricamente, la inestabilidad en el centro de la defensa ha lastrado los resultados del equipo; por ello, cerrar estos dos perfiles antes de la primera semana de pretemporada resulta decisivo para evitar que la fragilidad estructural se repita.
El mercado sigue abierto y las conversaciones avanzan, aunque el acuerdo final se aplaza hasta los primeros días de la próxima semana. Hasta entonces, la plantilla trabajará con las piezas disponibles y el técnico deberá improvisar soluciones provisionales en un puesto que exige máxima fiabilidad.
