InicioDeportesTenisEala y Osaka sostienen una jornada de contrastes en el US Open,...

Eala y Osaka sostienen una jornada de contrastes en el US Open, con Auger-Aliassime fuera del cuadro

Fecha:

Artículos relacionados

El oro de 2006 dejó una herencia decisiva, pero también una exigencia nueva para el baloncesto español

Veinte años después, el Mundial conquistado por España en Saitama sigue siendo mucho más que el primer gran título de la selección abso

Ter Stegen convierte la ausencia de su padre en una lección sobre la familia

Marc-André ter Stegen ha explicado que su padre abandonó a la familia cuando él tenía diez años y que nunca volvió a verlo. E

El récord de Flick redefine el debate sobre el nuevo modelo competitivo del Barcelona

El Barcelona de Hansi Flick ha convertido las cuatro primeras jornadas de LaLiga en una declaración de intenciones. Cuatro victorias, 17

Leclerc queda pendiente de autorización médica tras su accidente en Monza antes del estreno del Madring

Ferrari mantiene todas sus previsiones abiertas sobre la participación de Charles Leclerc en el regreso de la Fórmula 1 a

Una pancarta sobre Ceuta y Melilla reabre el debate político en un estadio de Fez

Los aficionados del Magreb de Fez, conocido como MAS Fez, exhibieron este domingo una gran pancarta con el lema «Ceuta y Melilla,

El US Open entró en su tercera ronda con una jornada que reordenó expectativas y dejó señales relevantes en ambos cuadros. Alex Eala, decimoséptima preclasificada, confirmó que su presencia en Nueva York trasciende el resultado deportivo al avanzar con una victoria de 6-1 y 6-4 sobre la ucraniana Oleksandra Oliynykova. Naomi Osaka, bicampeona del torneo, también siguió adelante, aunque necesitó recuperar su estabilidad competitiva para imponerse 6-2, 5-7 y 6-1 a Katerina Siniakova. En contraste, Félix Auger-Aliassime, tercer cabeza de serie, se convirtió en el favorito de mayor rango eliminado hasta ahora.

Eala convierte el respaldo filipino en una ventaja visible

La actuación de Eala tuvo un valor que excede la clasificación. La tenista abrió el partido ganando los primeros nueve puntos y neutralizó desde el inicio a una rival que había vencido en el único duelo previo entre ambas. Ese arranque no fue sólo una muestra de precisión: le permitió instalar un ritmo favorable, reducir la incertidumbre del precedente y conectar de inmediato con una grada poblada por seguidores filipinos.

“Creo que cada quien representa algo a su manera. Yo soy filipina y lo represento con orgullo”, explicó Eala tras el encuentro. La frase ayuda a entender una de las dimensiones más singulares de su recorrido: en un circuito históricamente dominado por países con una infraestructura tenística más consolidada, su avance ofrece a una comunidad internacional muy presente en Nueva York un punto de identificación inmediato. La energía del público no decide un partido, pero sí puede reforzar la confianza de una jugadora joven cuando debe administrar momentos de presión.

Su victoria también confirma que el estatus de preclasificada no le ha quitado frescura competitiva. Eala resolvió el primer set con claridad y, cuando Oliynykova elevó su respuesta en el segundo, conservó la iniciativa suficiente para cerrar sin permitir que el encuentro se transformara en una batalla larga. Esa economía de esfuerzo adquiere importancia en un Grand Slam, donde la acumulación física y emocional suele separar a quienes alcanzan la segunda semana de quienes se quedan cerca.

Osaka se recompone después de un segundo set errático

La clasificación de Osaka tuvo un guion distinto. La japonesa, decimotercera preclasificada y campeona del US Open en dos ocasiones, dominó el primer parcial en apenas 30 minutos y tomó una ventaja de 4-2 en el segundo. Sin embargo, su nivel descendió de forma brusca: cometió 20 errores no forzados en ese set, después de haber registrado sólo cuatro en el primero, y Siniakova aprovechó la apertura para forzar un tercero.

La respuesta de Osaka fue rápida y reveladora. Tras un descanso para reagruparse, quebró el servicio para colocarse 2-0 en el set decisivo y recuperó la agresividad controlada que había exhibido al comienzo. Una volea ganadora tras un peloteo de 19 golpes resumió su capacidad para volver a competir desde la iniciativa, no desde la mera resistencia. Su reacción no elimina las dudas que dejaron los altibajos del segundo set, pero sí muestra que conserva recursos para corregir un partido en marcha.

“El partido fue definitivamente muy duro y no sé, simplemente sentí que tenía que luchar”, señaló Osaka. Su lectura fue más significativa que celebratoria: reconoció que había sido demasiado dura consigo misma y que necesitaba regresar a la pista sin remordimientos. En torneos de dos semanas, esa gestión emocional resulta tan determinante como la potencia de un saque o la consistencia desde el fondo. Osaka no avanzó con una actuación perfecta, sino con la capacidad de reconstruir su juego antes de que la tensión se volviera irreversible.

Sudamérica encuentra dos rutas de supervivencia

Francisco Cerúndolo y Alejandro Tabilo aportaron otra capa a la jornada al prolongar la presencia sudamericana en el último Grand Slam de la temporada. Cerúndolo, vigesimocuarto preclasificado, derrotó 5-7, 7-5, 4-6, 6-2 y 6-3 a su rival después de quedar abajo dos sets a uno. El triunfo cortó una secuencia particularmente frustrante: había perdido sus tres apariciones previas en segunda ronda del US Open, todas en cinco sets.

El argentino explicó que el recuerdo de la derrota del año anterior en la misma cancha estuvo presente durante el partido. Su remontada, por ello, tiene un componente psicológico concreto: no sólo superó un marcador adverso, sino una experiencia repetida que amenazaba con convertirse en un patrón. Tabilo, vigesimoquinto cabeza de serie, tuvo que resolver un desafío diferente. Tras ceder el primer set, venció 2-6, 7-6 (4), 7-6 (3), 6-2 al australiano Alexei Popyrin y consiguió apenas su segunda victoria en cuatro participaciones en Nueva York.

Para ambos, llegar a la tercera ronda corrige una debilidad previa en este torneo. El US Open había sido el Grand Slam menos productivo para Tabilo, mientras Cerúndolo cargaba con derrotas cerradas que podían erosionar su confianza. Ninguno se instaló todavía entre los principales candidatos al título, pero sus resultados consolidan una realidad relevante: la profundidad sudamericana en el cuadro masculino ya no depende de una única figura y puede sostenerse incluso en superficies donde históricamente ha tenido menos regularidad.

La caída de Auger-Aliassime abre el sector alto del cuadro

La eliminación de Auger-Aliassime tuvo consecuencias inmediatas en la parte alta del torneo. El canadiense perdió 6-7 (5), 6-3, 6-2 y 6-2 ante el ruso Karen Khachanov en el estadio Louis Armstrong, pese a haberse adjudicado el primer set. Su declaración posterior fue directa: “Si no puedo moverme, aquí no estamos hablando de tenis”. La frase expuso que el problema no fue únicamente táctico; la limitación física condicionó su posibilidad de sostener intercambios y defender con la intensidad necesaria.

Como tercer preclasificado, Auger-Aliassime era el jugador de mejor ranking que permanecía en competencia tras la eliminación temprana de Novak Djokovic, cuarto cabeza de serie y dueño de 24 títulos de Grand Slam. La salida de dos figuras situadas tan arriba en la preclasificación altera la distribución de riesgos para los sobrevivientes: los jugadores que compartían esa zona del cuadro dejan de enfrentar el mismo número de obstáculos de élite, aunque también deberán asumir la presión que dejan vacante los favoritos.

Keys sobrevive; Swiatek avanza sin sobresaltos

La estadounidense Madison Keys vivió el extremo opuesto a la comodidad de Iga Swiatek. Subcampeona en 2017, Keys salvó cinco puntos de partido antes de derrotar 5-7, 6-4 y 7-6 (10-5) a la húngara Anna Bondar. Su triunfo demuestra el valor de la experiencia en los formatos de desempate, pero también advierte sobre el margen estrecho con el que está transitando el torneo. Swiatek, campeona en 2022, fue mucho más contundente al vencer 6-3 y 6-2 a la argentina Nadia Podoroska.

La jornada dejó así un cuadro femenino con dos lecturas simultáneas: Osaka y Eala alimentan historias de proyección y recuperación, mientras Swiatek conserva una eficiencia que la mantiene entre las referencias del certamen. En el masculino, las victorias de Cerúndolo y Tabilo contrastan con la caída de Auger-Aliassime y confirman que la primera semana del US Open ya está premiando la resistencia, la adaptación y la capacidad de responder cuando el favoritismo deja de ofrecer protección.

Últimas noticias