La selección femenina de Ecuador alcanzó el repechaje intercontinental y mantiene abierta la posibilidad de disputar por segunda vez una Copa Mundial. La Tricolor terminó cuarta en la Liga de Naciones tras perder 1-0 ante Argentina en Quito, pero los resultados de la última jornada le aseguraron el último camino disponible hacia Brasil 2027.
Una clasificación sostenida en la reacción
El equipo comenzó con una goleada sobre Bolivia, pero luego cedió ante Colombia, empató sin goles frente a Venezuela y Uruguay, y cayó contra Paraguay. La recuperación llegó con los triunfos ante Perú y Chile, este último por 2-1 en Santiago. Esas victorias fueron decisivas: compensaron una campaña irregular y devolvieron a Ecuador a la zona de repesca cuando el margen de error ya era mínimo.

El reto será considerable. Ecuador iniciará entre noviembre y diciembre de 2026 la fase preliminar, en una sede todavía por definir. Compartirá el grupo con dos selecciones africanas, Uzbekistán, China Taipéi y Papúa Nueva Guinea. Cada equipo disputará tres partidos y solo los dos mejores avanzarán a la fase final, prevista para febrero de 2027.
En la ronda decisiva participarán seis selecciones por tres plazas mundialistas. Los equipos jugarán partidos únicos y los ganadores completarán los cupos para el torneo, programado del 24 de junio al 25 de julio. Para la Tricolor, el formato convierte cada encuentro en una eliminatoria directa y reduce la posibilidad de corregir errores.
El repechaje también marcará el inicio de la etapa de Eva Espejo. La entrenadora mexicana, designada por la Federación Ecuatoriana de Fútbol, aún no debuta y podría estrenarse en la fecha FIFA de octubre. Su primera tarea será transformar la capacidad de reacción mostrada en la Liga de Naciones en regularidad competitiva. El objetivo ya no depende de una tabla: Ecuador deberá ganar el tramo final para regresar, doce años después, a una Copa del Mundo femenina.
