Tras conquistar su vigésima copa en Honduras, Motagua fija su mirada más allá del bicampeonato local. El presidente Edy Atala ha señalado que la verdadera prioridad institucional es la Copa Centroamericana de Concacaf, un objetivo que define como una obsesión tras tres finales perdidas.

Atala destaca que el club ya piensa en la Concachampions por el impacto económico que representa. Esta estrategia exige aprovechar la plaza obtenida como campeón vigente, evitando repetir fracasos anteriores y consolidando al equipo como referente regional.
Confianza en López y la afición
El respaldo al entrenador Javier López se basa en resultados inmediatos y en valores de trabajo que Motagua valoró incluso antes de los títulos. La directiva entiende que el éxito internacional requiere mantener la química entre jugadores, cuerpo técnico y aficionados para superar la presión de las competiciones continentales.
