El 19 de julio de 2026, fecha asociada a la victoria de España frente a Argentina en la final del Mundial de fútbol, se ha convertido en uno de los números más buscados de cara al sorteo de Navidad. El décimo 19726 está prácticamente agotado en toda España y su disponibilidad se ha reducido a casos puntuales, entre ellos el de Motril, en Granada, donde un club deportivo mantiene la venta de parte de su asignación habitual.
La demanda se ha disparado en pocos días y ha obligado a los responsables del Club Waterpolo Motril a gestionar un aluvión de llamadas y encargos desde distintos puntos del país. Según su presidente, Gerardo Romano, la combinación de la fecha del 19 de julio y el reciente título mundialista ha convertido el número en uno de los más codiciados de la campaña. En la práctica, el interés no responde solo a una coincidencia numérica: refleja cómo determinados hitos deportivos siguen influyendo en el mercado de la lotería, donde las cifras con carga simbólica suelen agotar existencias con rapidez.

Romano ha explicado que el 19726 es el número que juega el equipo “todos los años” junto con sus familiares, una costumbre ya consolidada en el club. Esa continuidad explica que la administración de Loterías Fajardo, en Motril, lo mantuviera reservado para ellos y para otros particulares que también lo adquieren de forma recurrente. La diferencia este año es la escala de la demanda: las peticiones comenzaron incluso antes de que retiraran los décimos asignados en la administración número 1 de la localidad.
Desde la propia administración, María Jesús Egea ha confirmado que la reacción del público les ha sorprendido por su intensidad. Según ha señalado, apenas quedaban décimos de los reservados por el club y por los compradores habituales cuando comenzaron a multiplicarse las consultas. Egea ha matizado, además, que el número aún puede aparecer en otros sorteos del año, aunque para el de Navidad la disponibilidad es ya muy limitada. El fenómeno deja una lectura conocida en el sector: cuando una cifra se asocia a un acontecimiento de gran impacto colectivo, el valor simbólico puede pesar más que cualquier criterio estadístico o racional.
En Motril, esta coincidencia ha adquirido también un componente local. Romano ha vinculado la expectativa con dos hechos que, a su juicio, refuerzan la idea de que 2026 puede ser un año especialmente favorable para la ciudad: el título mundial de España y la presencia de la actriz motrileña Tusti de las Heras en el anuncio televisivo de la Lotería. Más allá de esa interpretación, el caso del 19726 confirma un patrón recurrente en España: la lotería de Navidad no solo moviliza por el premio, sino por la memoria compartida que ciertos números activan. En este caso, el recuerdo reciente del Mundial ha transformado una fecha concreta en un objeto de deseo nacional, con un impacto tangible en la venta de décimos y en la actividad de una pequeña administración granadina.
