El Atlético afronta una semana decisiva de pretemporada con un último entrenamiento en Madrid antes de viajar este miércoles a Seúl. El equipo rojiblanco se medirá el domingo al Manchester City, a las 13:00 horas, en el penúltimo amistoso antes del inicio oficial de la competición. Kang-in Lee se incorporará a la expedición directamente en Corea del Sur.
La táctica, eje de la preparación
La sesión comenzó con un trabajo de vídeo en el que el cuerpo técnico revisó conceptos que después fueron trasladados al césped. La continuidad entre el análisis y el entrenamiento refleja la prioridad de Simeone en esta fase: convertir las correcciones en automatismos colectivos antes de elevar el nivel de exigencia ante un rival de máxima entidad.

El entrenamiento tuvo un marcado carácter táctico. El Atlético insistió en mantener las distancias entre líneas, presionar con la defensa coordinada, iniciar el juego desde atrás y reaccionar con rapidez tras cada pérdida. El regreso inmediato de los defensores a sus posiciones fue uno de los mecanismos más repetidos, ya que pretende limitar las transiciones rivales, uno de los escenarios que más puede poner a prueba al equipo frente al City.
También se trabajó la circulación de balón, con la exigencia de dar continuidad a las jugadas y aumentar el ritmo de pase. La intención es que el conjunto llegue al tramo final de la preparación con una estructura reconocible y menos dependiente de acciones individuales. El amistoso de Seúl servirá, por tanto, para medir cuánto han progresado esos principios ante una oposición de alto nivel.
En el apartado individual, Thomas Lemar fue el único jugador que permaneció en el gimnasio dentro de su plan específico de pretemporada. Matteo Ruggeri volvió a ejercitarse al margen del grupo, mientras su futuro continúa sin resolverse en la recta final del mercado. La plantilla viajará con esas dos situaciones pendientes y con la incorporación de Kang-in Lee como principal novedad prevista.
