La preparación física se ha convertido en un factor decisivo en el fútbol actual. El Barça responde a esta exigencia con la construcción de un tercer gimnasio en la Ciutat Esportiva, que se suma a los dos existentes. Las obras, ya iniciadas, buscan optimizar los tiempos de trabajo al situar el nuevo espacio junto a los campos de entrenamiento.

El objetivo principal es facilitar sesiones de fuerza y recuperación sin desplazamientos innecesarios, mientras otros jugadores entrenan sobre el césped. El club dotará el espacio con maquinaria de última generación para mejorar el rendimiento y reducir lesiones. La previsión es que esté operativo al inicio de la Liga.
Modernización progresiva
Esta actuación forma parte de un plan más amplio impulsado por la dirección deportiva para adaptar las instalaciones a las demandas del fútbol de élite. Una vez concluida, el club evalúa una segunda fase que incluiría una residencia de primer nivel para el equipo. Mientras tanto, la plantilla sigue su pretemporada con sesiones reducidas por la ausencia de internacionales.
