El FC Barcelona sigue de cerca el futuro de Rodri ante la posibilidad de que las negociaciones entre el centrocampista, el Manchester City y el Real Madrid no lleguen a buen puerto. El club azulgrana ya ha transmitido al conjunto inglés su interés por conocer las condiciones contractuales del jugador y ha dejado claro que está dispuesto a participar si se abre una negociación por su salida.
Una operación condicionada
Rodri, de 30 años recién cumplidos, tiene un año más de contrato con el City y ha expresado su deseo de regresar a España. El Real Madrid parte como principal candidato, aunque las exigencias económicas del club inglés han introducido dudas en la operación. Ese posible bloqueo es el escenario que mantiene atento al Barcelona, más que una decisión firme de convertir al futbolista en su prioridad.

La situación responde a varios factores: la lesión de Frenkie de Jong, el rendimiento de Rodri en el Mundial, donde fue elegido mejor jugador, y el interés estratégico de dificultar un fichaje del máximo rival. Sin embargo, el Barcelona considera cubierta la medular pese a la baja de De Jong y mantiene como prioridad reforzar la posición de delantero centro.
Por ello, el Barça ocupa hoy un papel secundario y reactivo. Su margen dependerá del precio que fije el City, de la capacidad económica del Madrid y de la voluntad del jugador. La entidad catalana no ha lanzado una ofensiva, pero se ha colocado en posición de aprovechar un giro inesperado: una operación que hace pocas semanas ni siquiera figuraba entre sus escenarios reales.
