El CB Ciutadella Ponent ha cerrado su plantilla para la temporada 2026-27 con la incorporación de Ian Vivero, escolta de origen cubano que llega procedente del Club Baloncesto Andújar. El jugador, de 25 años, mide 1,92 metros y puede desempeñarse como dos o tres, una versatilidad que responde a la necesidad del conjunto dirigido por Manel Bonmatí de añadir capacidad ofensiva en el perímetro.
La entidad insular afrontará su primera campaña con el objetivo principal de conservar la categoría en la Tercera FEB. El propósito declarado es evitar una temporada marcada por la presión de las últimas jornadas y consolidar al equipo en una competición que exige regularidad, profundidad de banquillo y capacidad para competir lejos de casa. La llegada de Vivero completa, según ha podido saber Es Diari, el grupo con el que el Ciutadella Ponent tratará de alcanzar ese objetivo.
Un perfil ofensivo para cerrar el proyecto
Vivero aporta un perfil definido: es un exterior con iniciativa, capacidad para generar sus propios lanzamientos y recursos en situaciones de uno contra uno. Su presencia debe ofrecer al equipo una alternativa adicional cuando el ataque necesite romper defensas cerradas o encontrar puntos desde el perímetro. También destaca por su tiro tras bote, una herramienta especialmente útil para transformar una ventaja mínima en una ocasión clara de anotación.
Desde su entorno formativo en Ávila lo describen como un jugador técnicamente dotado, inteligente en la pista y capaz de anotar en diferentes escenarios. El físico, unido a sus condiciones para ocupar varias posiciones exteriores, le permite asumir responsabilidades tanto con balón como sin él. En defensa puede cubrir todos los puestos del perímetro, un aspecto que amplía sus posibilidades de encaje en distintas combinaciones tácticas.

La principal incógnita será trasladar esas virtudes a un equipo nuevo y a una competición en la que el margen de error suele ser reducido. Vivero llega con experiencia acumulada en varios contextos, aunque su rendimiento deberá integrarse en la estructura colectiva que Bonmatí está terminando de construir. Su impacto no dependerá únicamente de sus registros anotadores, sino también de la capacidad del Ciutadella para generar situaciones en las que pueda explotar su juego exterior.
Formación en Ávila y aprendizaje en Inglaterra
El nuevo jugador del conjunto menorquín se formó en el Óbila Club de Basket, en Ávila, una etapa que le permitió adquirir una base competitiva antes de dar el salto al baloncesto británico. Vivero abandonó España para jugar durante dos temporadas en Inglaterra, donde participó en la liga universitaria College EABL con el James Watt College.
Durante ese periodo fue elegido jugador del año por los técnicos, reconocimiento que reflejó su progresión y su peso dentro del equipo. La experiencia en el extranjero también amplió su recorrido competitivo antes de incorporarse a los Worcester Wolves de la NBL en la temporada 2022-23. En ese curso contribuyó a la consecución del título y del ascenso, y fue señalado por su desparpajo y su capacidad para asumir protagonismo en los momentos importantes.
Su paso por Inglaterra añadió a su formación una experiencia diferente a la que había adquirido en las categorías españolas. El cambio de entorno, el contacto con otro modelo de juego y la exigencia de competir por un ascenso forman parte de un recorrido que ahora pondrá al servicio del Ciutadella Ponent. La entidad busca, precisamente, que esa experiencia ayude a elevar el nivel de una plantilla que tendrá como prioridad competir con estabilidad.
Más recorrido en la Tercera FEB
Después de su etapa británica, Vivero regresó a Ávila para jugar durante dos temporadas con el 4 Postes-Ávila Auténtica-El Bulevar. Allí acumuló más experiencia en la Tercera FEB, dentro de la Conferencia A, y dio un paso adelante en su evolución individual. En la última de esas campañas colaboró para que el conjunto abulense terminara en la cuarta posición, a cuatro victorias de las eliminatorias de ascenso.
Aquel resultado no se tradujo en el salto de categoría, pero sí situó al jugador en un contexto competitivo de exigencia y con aspiraciones concretas. Su participación en una plantilla que estuvo cerca de las posiciones de promoción reforzó un perfil que combina anotación, iniciativa y capacidad para asumir responsabilidades. La temporada 2025-26 la disputó con el CB Andújar, antes de aceptar el nuevo reto en Menorca.
El fichaje supone, por tanto, la incorporación de un jugador con experiencia reciente en la categoría y conocimiento de sus ritmos y dificultades. Esa familiaridad puede ser relevante para un Ciutadella que no solo deberá adaptarse a sus nuevos rivales, sino también coordinar una plantilla con piezas y responsabilidades renovadas. Vivero no llega como una apuesta de formación, sino como un exterior llamado a intervenir desde el inicio.
La plantilla empezará a trabajar en agosto
Con la incorporación del escolta ya asegurada, el CB Ciutadella Ponent tiene previsto iniciar los entrenamientos el día 24. La plantilla estará al completo el 1 de septiembre, mientras cada jugador continúa trabajando individualmente su preparación física. Ese calendario permitirá al cuerpo técnico avanzar de forma progresiva en la puesta a punto y en la asimilación de los sistemas de juego.
La pretemporada servirá también para comprobar cómo se articula la aportación de Vivero dentro del nuevo proyecto. Su capacidad para crear ventajas puede convertirse en un recurso importante, pero el rendimiento del equipo dependerá de que esa amenaza exterior se combine con equilibrio defensivo, circulación de balón y continuidad durante los partidos. Con el grupo cerrado, el Ciutadella Ponent deja atrás la fase de incorporaciones y centra ya su atención en llegar preparado a una temporada cuyo reto será mantenerse en la Tercera FEB sin vivir al límite.
