El Celta ha activado su búsqueda de un atacante capaz de ofrecer desequilibrio y soluciones en espacios reducidos, y uno de los nombres que figura en su radar es Exequiel Zeballos. El director de fútbol del club, Marco Garcés, confirmó en declaraciones a Sportitalia que el extremo de Boca Juniors es una de las opciones que se están valorando para reforzar la zona ofensiva.
La necesidad del conjunto gallego responde a un diagnóstico concreto: el equipo busca un futbolista que pueda romper defensas cerradas y ganar duelos individuales, una carencia habitual en contextos donde el rival concede poco espacio. En ese marco, Zeballos encaja por perfil, edad y margen de desarrollo, tres factores que suelen pesar en este tipo de operaciones.

Garcés, no obstante, enfrió cualquier lectura de inminencia al admitir que no sabe “lo cerca que puede estar” el acuerdo. Ese matiz es relevante porque sitúa la operación en una fase exploratoria y no en una negociación avanzada. En el mercado, el interés declarado no siempre se traduce en oferta formal, y menos cuando hay diferencias de valoración y de tiempos entre clubes y jugador.
El principal obstáculo es económico. Boca Juniors ha tasado al extremo en unos 6 millones de euros, una cifra que el Celta no parece dispuesto a asumir con facilidad, especialmente teniendo en cuenta que el contrato de Zeballos expira el 31 de diciembre de este mismo año. Esa combinación reduce el poder de negociación del club argentino, pero también limita el margen para exigir un precio elevado, porque el riesgo de perder al futbolista sin ingreso de traspaso aumenta con cada mes que pasa.
La situación coloca al Celta ante una decisión típica de mercado: pagar antes para asegurar una pieza considerada útil o esperar para ver si el escenario contractual mejora. En este tipo de casos, el valor deportivo inmediato compite con la lógica financiera, y el peso de la fecha de caducidad del vínculo suele inclinar la balanza. Si el club gallego no logra acercarse a las condiciones pedidas por Boca, la operación podría dilatarse hasta quedar fuera de alcance o resolverse por una vía más barata al final del ciclo contractual.
El propio Garcés dejó abierta esa posibilidad al señalar que el Celta trabaja también con otras alternativas. La mención a “un par de jugadores” confirma que el seguimiento a Zeballos no es una apuesta exclusiva, sino parte de un abanico más amplio para fortalecer la plantilla sin comprometer en exceso el presupuesto. En un mercado cada vez más sensible al coste de oportunidad, esa diversificación de objetivos es una señal de prudencia más que de indecisión.
Zeballos, internacional con Argentina en categorías Sub-17 y Sub-18, llegó a la cantera de Boca con 14 años y debutó con el primer equipo a los 18. Su recorrido explica por qué sigue atrayendo interés: es un atacante formado en un club de alta exigencia, con experiencia temprana en la élite y todavía con margen para consolidarse. Para el Celta, el reto no es solo detectar talento, sino cerrar una operación que encaje en precio, plazo y necesidad deportiva antes de que el mercado imponga sus límites.
