El RC Celta afronta las últimas semanas del mercado con una planificación más definida que la del Valencia CF, su primer rival liguero. Mientras el conjunto valencianista aún debe resolver operaciones como la posible salida de André Almeida y la llegada de un lateral derecho, en Balaídos ya han consolidado buena parte de la estructura deportiva para una temporada con Liga y Europa League.
Continuidad y refuerzos concretos
La renovación de Claudio Giráldez hasta junio de 2028 y la continuidad de Iago Aspas marcaron el rumbo del proyecto. En el capítulo de incorporaciones, el Celta ha sumado al central senegalés Abdoulaye Faye, procedente del Bayer Leverkusen, además de Aleix Febas y Javi Galán, ambos a coste cero. El regreso del lateral, tras sus etapas en Real Sociedad y Osasuna, añade experiencia a una plantilla que todavía busca una pieza ofensiva diferencial.

La portería también está cerca de quedar reforzada. El club trabaja para cerrar entre hoy y mañana la llegada de Altay Bayindir, guardameta turco del Manchester United, que competiría por la titularidad con Ionut Radu. Si se concreta, será la cuarta cara nueva del equipo de Giráldez y una señal de que el Celta está corrigiendo necesidades específicas, no acumulando fichajes sin una función definida.
En las salidas, Damián Rodríguez ya se ha marchado al Cádiz, mientras Carles Pérez y Unai Núñez buscan destino tras sus cesiones. Hugo Sotelo jugará cedido en el Levante y varios futbolistas han abandonado el club al finalizar contrato. Además, el técnico debe decidir el futuro de Hugo González: al haber dejado de ser sub-23, el canterano no podrá alternar entre el primer equipo y el Celta Fortuna.
El último reto es incorporar un atacante. Ilias Akhomach y Exequiel Zeballos figuran entre las opciones, aunque la afición reclama especialmente a Fer López. Su regreso resulta complicado porque el Wolverhampton prioriza un traspaso y las cifras podrían exceder la capacidad económica del Celta. El mercado celeste, por tanto, está avanzado, pero aún necesita una apuesta ofensiva para completar un proyecto más estable que el valencianista.
