El Ceuta ha iniciado su concentración en Montecastillo, Jerez de la Frontera, con 26 jugadores para completar la pretemporada hasta el 2 de agosto. Esta decisión concentra esfuerzos en pulir detalles tácticos y físicos antes del debut en LaLiga Hypermotion, donde el equipo de José Juan Romero busca consolidar su proyecto.

El calendario incluye tres amistosos que combinan exigencia y rodaje. Tras la derrota ante el Sevilla, el choque del miércoles contra el Cádiz en Arcos de la Frontera representa un test directo contra un rival de la misma categoría. Este tipo de partidos permite medir la intensidad real y detectar desajustes antes de que la competición oficial comience.
La inclusión de cinco jugadores del filial junto al plantel profesional añade profundidad y experiencia a los más jóvenes. En una temporada donde las lesiones y la carga de partidos pueden alterar planes, contar con recursos internos reduce riesgos y mantiene la coherencia del grupo. Romero ha optado por una plantilla equilibrada que prioriza continuidad y competencia interna.
La semana en tierras gaditanas funciona como laboratorio controlado. Las sesiones de entrenamiento se alternan con partidos que evalúan la respuesta física y mental del equipo. Este enfoque metódico aumenta las probabilidades de un arranque sólido en Segunda, donde los márgenes de error son estrechos desde la primera jornada.
