El Deportivo rompió ante el Sankt Pauli una sequía de un año sin marcar directamente tras un saque de esquina. Luismi Cruz puso el balón y Bright Ede apareció en carrera para cabecear el empate en el amistoso disputado en Alemania. Más allá del resultado, la acción ofrece una señal relevante: el equipo vuelve a encontrar una vía de producción ofensiva que permaneció inactiva durante toda la temporada 2025-26.

Un recurso que vuelve a escena
El último tanto de estas características se remontaba al 2 de agosto de 2025, también en pretemporada y con Luismi como asistente. Entonces, Lucas Noubi resolvió ante el Middlesbrough con un remate en el primer palo que, tras tocar en el larguero, terminó entrando por la escuadra. Desde aquella acción, el Deportivo no había convertido ningún córner mediante un remate directo hasta el duelo del pasado sábado en Hamburgo.
El conjunto blanquiazul sí logró seis goles a balón parado el curso anterior, aunque solo cuatro llegaron tras remates directos: tres en Liga y uno en la Copa del Rey. Los otros tantos mostraron soluciones diferentes, como un rechace aprovechado por Dani Barcia ante el Sporting o una jugada ensayada entre Yeremay y Mario Soriano en La Romareda. El dato refleja que el problema no fue la ausencia absoluta de eficacia en estas acciones, sino la escasa continuidad de una amenaza concreta.
La aparición de Ede añade además un perfil difícil de defender. El central polaco, de 1,93 metros, ya había demostrado su fortaleza aérea en su única anotación en la Primera División de Polonia y volvió a hacerlo sin necesidad de saltar, atacando con precisión la trayectoria del balón. Su potencia física, velocidad y capacidad para iniciar el juego explican que el Deportivo lo considere una apuesta inmediata, pero también una inversión de futuro. Si el equipo consolida este tipo de movimientos, los córners pueden dejar de ser una asignatura pendiente y convertirse en una fuente estable de goles.
