La derrota de River Plate ante Rosario Central no solo profundizó la crisis deportiva del equipo de Núñez. En las horas posteriores al 1-0 sufrido en el Monumental, un comentario publicado por Kevin Castaño en una publicación de Jaminton Campaz generó una nueva controversia alrededor del club. El mediocampista colombiano calificó de “Animal” a su compatriota en Instagram, un gesto interpretado por numerosos hinchas como una provocación en un contexto especialmente sensible.
El partido correspondió a la tercera fecha del Clausura y terminó con una victoria de Central que dejó a River sumido en una racha negativa. El conjunto dirigido por Marcelo Gallardo acumuló su cuarta derrota consecutiva en el comienzo del segundo semestre y la quinta en torneos organizados por la Asociación del Fútbol Argentino, si se incluye la final del Apertura que perdió anteriormente.
Un comentario que apareció después del partido
Campaz compartió en sus redes sociales una publicación vinculada al triunfo del equipo rosarino en el estadio Monumental. Allí apareció la respuesta de Castaño, quien escribió “Animal…” debajo del posteo. Ambos futbolistas son colombianos, integran la selección de su país y formaron parte de la convocatoria que participó en el Mundial de 2026. Esa relación previa aporta un posible contexto de camaradería al mensaje, aunque no impidió que la publicación fuera recibida de manera negativa por buena parte del entorno riverplatense.
El momento elegido convirtió una expresión que podría haber sido amistosa entre compañeros de selección en un asunto de alcance público. Castaño no elogió a Campaz antes de un partido cualquiera, sino después de que el atacante de Central contribuyera a una victoria sobre River en su propio estadio. Además, el futbolista atraviesa una etapa de escasa participación y fuertes cuestionamientos, por lo que su actividad en redes sociales quedó expuesta a una vigilancia mucho mayor.

La reacción de los hinchas y el clima en Núñez
Las respuestas al comentario reflejaron el malestar que domina actualmente a la institución. Varios hinchas de River utilizaron la misma publicación para insultar al volante colombiano, mientras que algunos simpatizantes de Rosario Central aprovecharon la situación para invitarlo, de manera provocadora, a jugar en Arroyito. La discusión virtual se sumó así a un escenario de tensión que ya involucraba a la dirigencia, al cuerpo técnico y al plantel.
La reacción no se explica únicamente por una frase aislada. River atraviesa un momento de resultados adversos, con dificultades para recuperar regularidad y con una relación cada vez más deteriorada entre el equipo y sus seguidores. Una derrota ante Central, acompañada por una actuación que no logró revertir la tendencia, amplificó cualquier señal que pudiera interpretarse como falta de identificación con la situación del club.
En ese marco, el llamado “grupo del container” volvió a aparecer en la conversación pública. La expresión es utilizada en el entorno de River para referirse a futbolistas que, según la percepción de los hinchas y parte de la cobertura periodística, dejaron de ser considerados prioritarios por el cuerpo técnico y tienen un futuro incierto en la institución. Castaño es señalado como uno de los integrantes de ese grupo, aunque el club no difundió una explicación oficial sobre esa denominación ni sobre la situación individual del jugador.
Castaño, entre la falta de minutos y los antecedentes
El presente deportivo del mediocampista ayuda a entender por qué el episodio adquirió una dimensión mayor. Durante 2026, Castaño disputó apenas siete partidos entre el torneo Apertura y la Copa Sudamericana, con solo tres apariciones como titular. De acuerdo con los datos difundidos sobre su temporada, no registró goles ni asistencias. La estadística muestra una presencia limitada en la rotación y contrasta con las expectativas que acompañaron su llegada y su condición de internacional colombiano.
No es la primera vez que el futbolista queda involucrado en una polémica vinculada con las redes sociales. En ocasiones anteriores tuvo que eliminar publicaciones luego de que generaran repercusión. El nuevo comentario, por lo tanto, fue leído como parte de una conducta que ya había provocado cuestionamientos y no como un hecho completamente desconectado de su relación con el club.
Sin embargo, la publicación no permite establecer por sí sola cuál es el estado exacto del vínculo contractual o personal entre Castaño y River. Tampoco existe confirmación pública de que el jugador haya querido desafiar a la institución o expresar una postura contra sus compañeros. La interpretación dominante entre los hinchas se apoyó en el contexto, el resultado y la situación del mediocampista, pero el significado original del mensaje pudo estar relacionado con la amistad entre dos futbolistas que comparten selección.
Una crisis que excede la discusión digital
Para River, el episodio llega en un punto en el que el problema principal continúa siendo futbolístico. Las cuatro derrotas seguidas del segundo semestre muestran una caída de rendimiento que no puede atribuirse a una sola publicación. La eliminación o pérdida de objetivos recientes, la falta de respuestas en los partidos decisivos y la incomodidad de los aficionados con varias decisiones internas conforman un cuadro más amplio.
El desafío para el cuerpo técnico y la dirigencia consiste ahora en evitar que la controversia de Castaño desplace la atención sobre las urgencias del equipo. La conducción deberá definir si el colombiano seguirá siendo tenido en cuenta, si buscará una salida y cómo administrará la convivencia del plantel mientras intenta cortar la racha. Castaño, por su parte, quedó nuevamente en el centro de la escena por una interacción breve, pero políticamente inoportuna para un River golpeado y cada vez más exigente con sus futbolistas.
