La afición del Espanyol encara el inicio de agosto con preocupación. Aunque el equipo mostró algunos síntomas positivos en el amistoso contra el Middlesbrough, la lesión de Kike García ha reabierto una cuestión decisiva: quién ocupará el puesto del veterano delantero si su baja exige un reemplazo.

El artículo de Sergi Mas subraya que todavía no existe información clara sobre los planes de Alan Pace ni sobre los compromisos asumidos con Monchi. Esa falta de certezas alimenta la inquietud en un mercado en el que el club debe moverse bajo una limitación salarial que reduce considerablemente su margen de maniobra.
El calendario ya exige respuestas
El Espanyol tiene previsto disputar el 8 de agosto su último amistoso de pretemporada ante el Coventry, dirigido por Frank Lampard. Después llegará el primer partido oficial, contra el Levante, en una campaña que supondrá la participación número 90 del conjunto blanquiazul en Primera División, sobre un total de 96 temporadas.
La reflexión del articulista también apunta a la distancia entre el deseo de la afición y la realidad económica. Un delantero de renombre internacional, capaz de liderar el vestuario y convertirse en referente para los jóvenes, sería el fichaje ideal, pero sus condiciones salariales parecen incompatibles con la situación actual.
Por eso, el escenario más probable pasa por buscar una solución asumible, posiblemente en categorías inferiores. El problema no es únicamente sustituir a Kike García, sino hacerlo sin debilitar una plantilla que aún necesita argumentos ofensivos antes de comenzar la competición. La dirección deportiva debe aclarar pronto si la lesión provocará una incorporación o si el equipo afrontará el estreno con los recursos disponibles.
