El Extreme Barcelona ha cerrado su 18.ª edición con cerca de 32.000 visitantes, una cifra que supera la asistencia del año pasado y confirma la capacidad del festival para mantener su atractivo dentro del calendario de eventos urbanos de la ciudad. La cita se celebró del 4 al 6 de septiembre en el Parc del Fòrum, donde reunió durante tres jornadas competiciones deportivas y propuestas vinculadas a la cultura urbana.
La edición de este año ocupó más de 18.000 metros cuadrados y contó con la participación de más de 600 atletas españoles y extranjeros. El programa incluyó BMX Freestyle Park, Skateboarding Street, Scootering Park y Street y Basket 3×3, entre otras disciplinas. La combinación de competición, exhibición y actividades abiertas permite al festival ampliar su público más allá de los seguidores especializados y explica, en parte, el aumento de visitantes.

Un crecimiento que plantea nuevos retos
El concejal de Deportes del Ayuntamiento de Barcelona, David Escudé, ha valorado el desarrollo de la convocatoria y ha afirmado que el evento tiene “mejor salud que nunca”. También ha avanzado que se trabajará en nuevas propuestas para la próxima edición. El objetivo será sostener el crecimiento sin perder la identidad del festival, basada en disciplinas de alta participación juvenil, presencia internacional y una fuerte conexión con el espacio público.
Organizado por Urban World Series con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Catalunya y otras instituciones, el Extreme Barcelona cierra así una edición con mejores registros de asistencia y una participación deportiva consolidada. El resultado refuerza el papel del Parc del Fòrum como escenario para grandes encuentros urbanos y sitúa la próxima convocatoria ante el desafío de convertir este avance en una tendencia estable.
