El Fabril perdió por la mínima ante el Real Madrid Castilla (0-1) en un duelo de filiales equilibrado y exigente, resuelto cuando el empate sin goles parecía definitivo. El conjunto dirigido por Manuel Pablo compitió de principio a fin y mantuvo sus opciones hasta el último tramo, aunque terminó castigado por una acción puntual.
Un partido decidido desde los once metros
El único tanto llegó en el minuto 89. Leiva provocó el penalti y se encargó de transformarlo, inclinando un encuentro con pocas diferencias entre ambos equipos. La derrota no desvirtúa la actuación del Fabril, que resistió ante un rival de nivel y mostró una estructura suficientemente sólida para sostener el pulso durante casi todo el choque.

Manuel Pablo aprovechó la cita para repartir minutos y continuar evaluando alternativas. El once inicial estuvo formado por Álex Marqués, Guille, Álvaro Fraga, Vergara, Íker Vidal, Dani Estévez, Mauro Valeiro, Hatim, Justino, Koke y Martín Ochoa, con numerosas modificaciones durante la segunda parte. La rotación permitió mantener la intensidad y ampliar la participación de la plantilla.
El encuentro representa un test útil para un Fabril que sigue acumulando ritmo competitivo. Antes de medirse al Castilla, el filial deportivista había derrotado al Pontevedra CF en Vilalonga (2-1) y cedido ante el CD Lugo en Pol (2-0). El balance refleja una preparación todavía abierta: el equipo necesita afinar su eficacia ofensiva, pero ya ofrece capacidad para competir frente a adversarios de mayor exigencia. El próximo paso será transformar ese buen desempeño colectivo en resultados.
