La atención sobre Aymeric Laporte no se limita a su rendimiento como defensa del Athletic Club y de la selección española. Su garaje vuelve a ocupar el foco por un Ferrari Pugnator Mansory valorado en torno a dos millones de euros, una pieza que combina prestaciones extremas, personalización radical y una producción muy limitada.
Siete unidades y 755 CV
El modelo parte de la base del Ferrari PuroSangue, aunque el preparador alemán Mansory ha transformado por completo su imagen. La carrocería ensanchada incorpora un uso abundante de fibra de carbono y adopta una estética más agresiva, rasgos que lo diferencian claramente del SUV original y explican buena parte de su exclusividad.

En el apartado mecánico conserva el motor V12 atmosférico de 6,5 litros, pero los ajustes de Mansory elevan su potencia hasta los 755 CV. La configuración ofrece una respuesta propia de un superdeportivo, mientras el interior mantiene el enfoque lujoso de Ferrari, con cuero y acabados realizados a medida.
El dato decisivo para entender su precio y su atractivo no es únicamente la potencia. Mansory ha anunciado una producción limitada a siete unidades en todo el mundo, lo que sitúa al Pugnator en un terreno más cercano al coleccionismo que al de un vehículo de uso convencional. La cotización, por tanto, refleja tanto la preparación técnica como la escasez y el nivel de personalización.
La elección también encaja con una afición por los automóviles de altas prestaciones que Laporte ya había mostrado al volante de un Ferrari SF90 Stradale. El nuevo modelo refuerza esa imagen y convierte sus desplazamientos por Bilbao en una exhibición involuntaria. La incógnita ahora es si el futbolista ampliará su colección con otro superdeportivo tras los ingresos obtenidos por los recientes éxitos de la selección española.
