El Hispania cumplió con las expectativas en su estreno oficial en la 44ª Copa del Rey Mapfre y terminó la primera jornada al frente de la clasificación provisional de la clase ORC 0. El barco de la Armada, patroneado por el Rey Felipe VI, firmó un segundo puesto y una victoria en las dos mangas disputadas, un balance que le permite situarse por delante del Vudú y confirmar desde el inicio su candidatura en la categoría reina de la regata.
La jornada tuvo un desarrollo especialmente ajustado. El Vudú se impuso en la primera prueba por apenas dos segundos, una diferencia mínima que reflejó la intensidad del duelo entre ambas embarcaciones. En la segunda manga, el Hispania respondió con una victoria más clara, al cruzar la línea de llegada 25 segundos antes que su rival. El intercambio de resultados no solo coloca al proyecto español en cabeza, sino que anticipa una lucha directa en la que cada maniobra y cada decisión táctica pueden tener un peso decisivo.

Un estreno que devuelve a España a la élite
La atención concentrada sobre el Hispania responde a algo más que a la presencia del monarca en la caña. El nuevo TP52 representa el regreso de un proyecto español con aspiraciones en la división ORC 0, la clase que reúne a algunas de las unidades más rápidas y competitivas de la flota. En una Copa del Rey, donde la regularidad suele imponerse a los resultados aislados, comenzar con un triunfo y un segundo puesto ofrece una ventaja deportiva y también un impulso moral para un equipo todavía en fase de consolidación.
El resultado, sin embargo, no permite hablar de una ventaja definitiva. La Copa del Rey es una competición de fondo, con una clasificación sometida a cambios constantes a medida que avanzan las pruebas. El margen sobre el Vudú es reducido y las condiciones de viento de la bahía de Palma pueden alterar rápidamente las posiciones. La principal conclusión de la primera jornada es que el Hispania ha demostrado capacidad para pelear por la victoria, no que el título esté encarrilado.
La flota internacional eleva la exigencia
La clase ORC A ofreció otra muestra del nivel internacional alcanzado por el campeonato. Los seis primeros barcos de la jornada son extranjeros, un dato que evidencia la creciente competencia de una división en la que los equipos españoles deberán superar una presión considerable para entrar en la lucha por el podio. El campeón del mundo Ran, el estonio Nola y el sueco Garm aparecen entre los principales aspirantes, aunque el último cuenta también con una destacada presencia española en su tripulación, con regatistas como Gustavo Martínez Doreste y Carlos Ruigómez.
El Hydra-HM Hospitales fue el mejor representante nacional, en la séptima posición, mientras que el vigente campeón, Estrella Damm, empezó desde la novena plaza. La diferencia entre los primeros clasificados es todavía lo bastante estrecha como para que una buena serie de resultados modifique por completo el panorama. En esta clase, el retraso de una sola jornada puede obligar a asumir riesgos adicionales durante el resto de la semana, especialmente cuando la flota mantiene un nivel tan equilibrado.
En ORC B, la primera referencia española fue el Teatro del Soho San Miguel, armado por Javier Banderas. Su actuación le permitió terminar como líder provisional, aunque con solo medio punto de ventaja sobre el uruguayo L’Immens. El Ebury se mantuvo también en las posiciones destacadas y prolongó la línea de resultados que ya había mostrado durante la temporada, después de subir al podio en el Trofeo Conde de Godó y en el Trofeo de la Reina de Valencia. Su consistencia lo convierte en un rival que puede ganar peso a medida que se acumulen las mangas.
Un proyecto menorquín comienza con fuerza
La clase ORC C estuvo encabezada por el alemán Niramo, el barco más regular del día. La noticia más significativa para la representación española llegó, no obstante, con el segundo puesto absoluto del menorquín Wanderlust x Queremos Hacer Historia. El proyecto, liderado por el armador Josep Pons junto a Núria Sánchez Nomdedeu, comenzó por delante de barcos con mayor experiencia en la categoría, entre ellos Earlybird, Project Work, vigente campeón, y Fala Pouco.
El resultado sitúa al equipo menorquín en una posición de relevancia desde el comienzo, aunque su desafío será sostener el ritmo en una competición que premia la continuidad. El buen arranque amplía además la presencia de proyectos españoles capaces de competir por los puestos de cabeza en distintas clases, una señal de la profundidad que está adquiriendo la flota nacional más allá de los equipos con mayor presupuesto o trayectoria internacional.
Homenaje a Manuel Doreste y Javier Vallejo
La jornada también estuvo marcada por el homenaje del Real Club Náutico de Palma a Manuel Doreste, conocido como “Noluco”, y Javier Vallejo, “Mazinger”, dos referentes de la vela española fallecidos este año. El acto reunió al Rey Felipe VI, compañero de ambos en numerosas regatas, con familiares, amigos y destacados regatistas que quisieron reconocer su trayectoria y su aportación al deporte.
La ceremonia incorporó una dimensión de memoria a una jornada centrada en la competición. Doreste y Vallejo formaron parte de una generación que contribuyó a consolidar la vela de alto nivel en España, y su recuerdo estuvo presente en una edición que aspira a reunir a buena parte de la élite internacional. El homenaje puso de relieve la continuidad entre aquella tradición y los nuevos proyectos que hoy compiten en Palma.
Nadir domina entre los ClubSwan 42
En los ClubSwan 42, el Nadir comenzó defendiendo su condición de campeón del mundo con dos victorias parciales. El italiano Selene Halifax y el Pez de Abril, también campeón mundial, completaron las primeras posiciones de referencia. La actuación del Nadir le concede una ventaja inicial importante, pero la experiencia de sus perseguidores anticipa otra clasificación abierta, especialmente en una clase en la que las diferencias suelen ser reducidas.
La primera jornada ha dejado, por tanto, varios escenarios distintos: un duelo directo por el liderato en ORC 0, una ORC A dominada provisionalmente por equipos extranjeros, aspirantes españoles bien situados en ORC B y ORC C, y un Nadir contundente en los ClubSwan 42. El Hispania ha dado el primer paso que se esperaba de él, pero la estructura de la Copa del Rey obliga a valorar el rendimiento a lo largo de toda la semana. En la bahía de Palma, los favoritos ya han mostrado sus cartas y la batalla por los títulos apenas comienza.
