La UD Logroñés confirmó su sólido arranque en el Grupo 1 de Primera Federación al vencer por 1-2 al Zamora en el Ruta de la Plata, ante 3.097 espectadores. El equipo riojano resolvió un duelo equilibrado con una acción de banquillo: Miguel Barandalla, recién incorporado al partido, asistió a Ismael Santana en el minuto 83 para decidir un encuentro que el conjunto local había logrado nivelar antes del descanso.

Dos golpes y una respuesta insuficiente
Anai Morales adelantó al Logroñés en el tramo final de la primera parte tras una asistencia de Mikel Zabala. La reacción zamorana fue inmediata: el central Iago Indias firmó el 1-1 en el descuento y devolvió al equipo de casa a un partido que parecía abierto. Sin embargo, el Zamora no encontró continuidad ofensiva tras el descanso ni pudo transformar sus transiciones en ocasiones decisivas.
El Logroñés, obligado además a sustituir por lesión a su capitán Miguel Marí en el minuto 23, gestionó mejor los momentos de presión. Sus amonestaciones en la segunda mitad reflejaron una defensa agresiva para frenar al rival, pero también una lectura práctica del partido: resistir, ajustar piezas y aprovechar la oportunidad disponible. La entrada de Barandalla y la definición de Santana condensaron esa superioridad competitiva.
Con dos victorias en dos jornadas, los riojanos suman seis puntos y se sitúan terceros, empatados con Real Unión y Pontevedra. El Zamora, decimotercero con un solo punto, paga caro su falta de contundencia en las áreas. El empate de Indias sostuvo al equipo durante buena parte de la tarde, pero no corrigió el problema central: en una categoría de márgenes mínimos, controlar fases del juego sin cerrar las jugadas no garantiza puntos.
