El Mallorca comenzó su regreso a Segunda División con una victoria trabajada por 2-0 ante el Real Valladolid en Son Moix. El conjunto balear, descendido la pasada temporada, impuso su mayor eficacia tras un primer tiempo equilibrado y dio el primer paso en su objetivo de recuperar rápidamente un lugar en la élite.

Calidad y contundencia tras el descanso
Los goles llegaron en la segunda mitad. Pablo Torre rompió el empate con una brillante falta directa y Antonio Raíllo amplió la ventaja a 20 minutos del final. La secuencia refleja la diferencia decisiva del encuentro: el Mallorca necesitó paciencia para encontrar espacios, pero resolvió cuando tuvo ocasiones claras, una virtud determinante en una categoría larga y muy igualada.
El Real Oviedo y el Granada, dos aspirantes con pasado en Primera, empataron sin goles en el Carlos Tartiere. Los asturianos dominaron durante buena parte del partido, aunque el Granada terminó creciendo y obligó a Aaron Escandell a sostener el punto local. El resultado deja abierta una pelea por el ascenso en la que ningún favorito logró marcar territorio en su estreno.
También terminó 0-0 el duelo entre el Cádiz y el Celta Fortuna, condicionado por las intervenciones de Jokin Ezkieta y Coke Carrillo. El Cádiz atacó más ante el debutante, pero careció de precisión. La jornada había comenzado con la goleada del Andorra por 5-1 al Ceuta, superado por sus errores defensivos. Jordi Cano, Thomas Carrique, Nacho Quintana, autor de un doblete, y Álex Calvo protagonizaron un resultado que convierte al equipo del Principado en la primera gran referencia ofensiva del campeonato.
